No hay diploma para organizar un Mundial

Aldo Rebelo, ministro de Deportes en Brasil, aseguró que nadie puede hacer una organización mundialista perfecta 

Dilma Rousseff, Blatter y  Aldo Rebelo con la Copa del Mundo
Dilma Rousseff, Blatter y Aldo Rebelo con la Copa del Mundo (Reuters )

SAO PAULO, Brasil

El ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, afirmó, a siete días del comienzo del Mundial de Fútbol de 2014, que nadie puede garantizar un "diploma" de preparación en la organización y realización de una Copa del Mundo.

"La preparación debe ser probada todos los días. Nadie puede colgar en la pared el diploma de que está preparado", señaló Rebelo después de participar de la instalación de la reunión del Comité ejecutivo de la FIFA, que comenzó el viernes y termina el próximo domingo en el hotel Grand Hyatt, de Sao Paulo.

Las declaraciones de Rebelo coinciden con una huelga de los trabajadores del metro de Sao Paulo, que por segundo día paraliza casi la mitad de las estaciones y provocaron un caos de tráfico en la mayor urbe metropolitana.

Sobre esa ola de protestas de diversos sectores de la sociedad brasileña, incluso con amenaza de huelga general durante el Mundial, Rebelo señaló que el Gobierno está "preparado" ante esa eventual situación.

"Estamos tomando todos los cuidados anticipados, con todas las esferas del poder público: Gobierno federal, el Gobierno de los estados y el de los municipios", apuntó

Rebelo comentó que "todos los países tienen y tendrán problemas como los tiene Brasil, que ya tiene los suyos. Los más grandes atrasos que posee Brasil no tienen relación con el Mundial, como la deficiente infraestructura".

"Vamos a hacerlo (el Mundial) con todas las energías movilizadas al máximo porque todo deberá funcionar las 24 horas: transporte, seguridad y salud para el servicio de los brasileños y de los extranjeros que nos visiten", subrayó.

No obstante, el titular de la cartera ministerial de Deportes admitió que "los problemas e virtudes van a continuar después del Mundial", que comenzará el próximo 12 de junio en Sao Paulo y se disputará hasta el 13 de julio en doce ciudades del país.

De acuerdo con Rebelo, el coste del Mundial desde la elección en 2007 de Brasil para acogerlo, llegó a 27.000 millones de reales (unos 11.941 millones de dólares), pero negó que haya habido dinero de los presupuestos públicos destinado para la realización de las obras de construcción y reformas de los estadios.

"Son préstamos (que otorgó el Gobierno) que están siendo cobrados", apuntó el ministro, quien destacó también las obras de infraestructura que si fueron asumidas por el Ejecutivo, algunas previstas para años después y que el Mundial llegó a acelerar, independiente de que no alcancen a estar listas para el torneo.

En ese sentido, Rebelo puso como ejemplo a la sede de Cuiabá que no tendrá listo el sistema de monorraíl para el Mundial, una obra proyectada para dentro de veinte años y que el torneo futbolero anticipó para finales de 2014.