En el casino "todo a México"

En el Kings Casino la pasión por la selección mexicana se une a las apuestas; sean 50, 100, 200, hasta 3 mil pesos los clientes del lugar apuestan por México, nadie le va a Brasil.


La Selección Mexicana celebra el gol de Oribe Peralta.
La selección Mexicana. (Reuters)

México

Cuando el futbol y las apuestas se unen, la pasión crece, al grado que algunos viven el Mundial desde el Casino.

En Kings Casino la apuesta futbolera es en efectivo y va desde los 50 pesos hasta los 26 mil. En una sala pintada de blanco, con alfombra verde cual cancha de futbol y globos de colores, media docena de hombres miran las pantallas que transmiten los partidos del Mundial.

Ulises y Maxi, tienen alrededor de veinte años, van vestidos de forma deportiva. Miran atentamente la televisión, pero se levantan continuamente para actualizar sus apuestas en una computadora

Desde que empezó la Copa del Mundo Brasil 2014, han permanecido en esa sala, viendo todos los partidos.

“Tenemos que llegar al mañanero porque si no luego se llena, el día de México-Camerún estuvo más o menos lleno. Nos la pasamos aquí, así ya no nos mantienen”, dice Ulises con una sonrisa.

“Yo le voy a dar un tostón a México, no sé si gane, yo espero que sí, ya les ganamos una vez a los güeyes esos. Además me dan más lana si gana México, creo 400 pesos, si le vas a Brasil te están dando ahorita como 20”, asegura Ulises.

Don Goyo revisa su hoja de línea de apuestas, lleva una camiseta de la selección. Apuesta 100 pesos por tres partidos, entre ellos el Brasil-México.

“Más les vale que ganen porque si no ya me chingué, digo no es tanto, pero luego lo voy a ocupar para la semana”, dice mientras se agarra el bigote canoso.

Un señor de camisa Polo, cinturón de cuero y peinado hacia atrás, llega ansioso a la barra de apuestas. Saca un fajo de billetes de 500, tiene acento norteño.

“Dele, tres mil a que gana México”.

Algunos presentes lo miran asombrados pero le dan palmadas en la espalda. Don Goyo se encoge de hombros, “lo que es ser rico”, dice.

Hombres de todas las edades, hasta extranjeros, se concentran frente a las televisiones de la sala. Un joven de piel oscura pregunta cuánto ganaría si le apuesta a Brasil.

“Pues mira, por 200 ganas como 400 pesos, si le das a México te vas como con 1,200. Te conviene más México que Brasil”, le explican. El chico saca su dinero y lo entrega.

“¿Van a ver aquí el partido, todos?”, pregunta el hombre de los tres mil pesos. Ulises y Maxi asienten con la cabeza, otros gritan que sí. “Pues hay que ver si nos dejan meter un pisto, ¿no?”, dice el hombre de acento norteño. Todos ríen.

Llegan más apostadores, 100 a México, 200 a México, 50 a México, 300 a México. Nadie apuesta por Brasil.