Fue un error tener 12 subsedes para el Mundial: alcalde de Río

Eduardo Paes dijo que las demoras en las obras han dañado la imagen de Brasil, aunque afirmó que la justa deportiva no será un fracaso; la FIFA solo exige ocho sedes.

Trabajadores instalan tubería cerca del Estadio Nacional Mane Garrincha, en Brasilia.
Trabajadores instalan tubería cerca del Estadio Nacional Mane Garrincha, en Brasilia. (AFP)

Río de Janeiro

A una semana de la inauguración de la Copa Mundial el alcalde de Río de Janeiro Eduardo Paes sostuvo que fue un error emplear 12 subsedes.

"Somos un país muy, muy grande", declaró. "Nos equivocamos. Debimos haber elegido menos ciudades".

El Mundial empieza la semana que viene, pero hay varios estadios que todavía no han sido terminados. Afuera de ellos se sigue trabajando en las calles y las aceras, y se están erigiendo las zonas para la prensa y los patrocinadores.

Brasil está invirtiendo unos 11 mil 500 millones de dólares en el Mundial, incluidos 4 mil millones usados para construir o renovar los 12 estadios.

La FIFA exige solo ocho sedes, pero los políticos brasileños decidieron que hubiese partidos en todo el país y construyeron cuatro estadios nuevos que pasarán a ser elefantes blancos después del Mundial, pues no serán usados.

Paes afirmó que las demoras en las obras dañaron la imagen del país.

"Nuestra reputación se vio afectada", expresó. "Cuando no tienes todo listo, eso representa un gran daño".

Acotó, no obstante, que el Mundial no va a ser un fracaso. "Esperemos a la semana que viene. Tendremos una gran Copa Mundial", señaló.

Paes, quien es pieza clave en la organización de los Juegos Olímpicos de Río del 2016, habló francamente sobre las demoras que afectan también a esa justa.

"No ocultamos nuestros problemas", manifestó el alcalde, aludiendo al hecho de que hay favelas, como se conoce a los barrios pobres, pegados a zonas de gente pudiente, sobre todo en el sur de la ciudad.

"Hay desigualdad por todos lados", expresó. "La vemos en todos lados".

El funcionario pronosticó que habrá protestas durante la Copa Mundial y defendió el derecho de la gente a manifestarse.

"No creo que la gente protesta contra la Copa Mundial", dijo. "La gente pide mejores servicios. Mejores políticas. Más transparencia".

Se espera que el gobierno emplee cerca de 200 mil soldados y policías para mantener el orden durante la Copa Mundial. La Copa Confederaciones del año pasado fue empañada por protestas diarias y las granadas de gas lacrimógeno se sintieron incluso en el estadio Maracaná el día de la final entre Brasil y España.

Incluso sin protestas, las ciudades brasileñas pueden ser peligrosas. El país tiene 15 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo, según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia de México.

Río no figura entre esas 15.

Paes dijo que "este país es más seguro que muchas naciones en desarrollo y (que) las ciudades serán bastante seguras".