Dueño mexicano de Match manda mail a sus clientes

Pero O Globo lo publica señalando que sólo servirá más para incriminar al inglés Raymod Whelan, cuñado de Byrom

Varias entradas para el Mundial
Varias entradas para el Mundial (Especial)

Sao Paulo, Brasil

El diario O Globo, uno de los medios que mayor interés ha mostrado en difundir la acción policiaca contra la reventa ilegal de entradas a la Copa del Mundo, publicó que el empresario mexicano Jaime Byrom, propietario de la empresa Match (cuyo director fue detenido acusado como el jefe de las acciones ilegales), envió cuando menos un correo electrónico a varios de sus más relevantes clientes intentando aclarar el asunto.

Byrom, dice el portal, intenta apagar el incendio y minimizar los daños causados a la imagen de su empresa; sin embargo, según el correo electrónico al que O Globo tuvo acceso, lo que escribe ahí el propietario de Match terminará en realidad desmintiendo a su cuestionado ejecutivo.

Por lo que se sabe, el inglés Raymond Whelan (cuñado de Byrom al estar casado con una de sus hermanas), alegó ante la policía al momento de su detención, ayer lunes, que no conocía al franco-argelino Lamine Fofana, acusado de ser el líder de la organización de reventa ilegal.

De acuerdo a la cita de O Globo, en su correo, Jaime Byrom reconoce lo contrario: "Lamine Fofana es un agente de jugadores que el pasado ayudó al señor Ray Whelan a enviar equipos de futbol juvenil para torneos de jóvenes campeones que el señor Whelan organizaba".

Según el empresario mexicano, "durante la Copa del Mundo, Lamine Fofana había solicitado 30 trofeos en miniatura al señor Whelan para regalárselos a los miembros de la selección brasileña campeona del mundo en 1970".

Byrom escribió también que "las autoridades llegaron a conclusiones desafortunadas e inadecuadas sobre Whelan con base en llamadas telefónicas que tienen conexión con el torneo juvenil que el ejecutivo organizaba con la ayuda de los campeones de 1970".

Y remató con esto: "Tenemos total confianza de los hechos establecerán que Ray Whelan no cometió ninguna violación de la legislación brasileña".