Dilma Rousseff se juega presidencia en Mundial

La mandataria brasileña aún encabeza las preferencias electorales para las votaciones del mes de octubre, pero sus números se han derrumbado de manera dramática

Dilma Rousseff y Joseph Blatter
Dilma Rousseff y Joseph Blatter (AP)

Ciudad de México

Será el Mundial de la presidenta Dilma Rousseff. La reelección de la mandataria brasileña podría depender mucho del éxito que alcance la organización de la Copa del Mundo en su país.

El próximo mes de octubre, Brasil vivirá elecciones presidenciales y la presidenta Rousseff buscará reelegirse teniendo como su mejor credencial la organización del Mundial de futbol.

Sin embargo, la Copa del Mundo se ha convertido en el punto de fuga por cual ha quedado exhibida ante los ojos del mundo la crisis política y social que azota a la nación sudamericana, en gran medida, por el descontento que generó en los sectores más importantes de la población el millonarios gasto que implicó la organización de la justa futbolera.

De acuerdo a las últimas encuestas, Dilma Rousseff, para su buena fortuna, aún se mantiene a la cabeza de las preferencias de la población brasileña de cara a las elecciones del próximo mes de octubre, pero es una realidad que los números ya no le favorecen de manera tan apabullante como hace unos meses.

La presidenta brasileña, al día de hoy, contaría con el 38 por ciento de los votos en los comicios de octubre, dos por ciento menos que lo que promedió en el mes de mayo.

Rousseff, del gobernante Partido de los Trabajadores, competirá en octubre con Aécio Neves, senador del partido de centro PSDB y su principal rival; Eduardo Campos, gobernador del estado de Pernambuco y candidato del PSB.

De acuerdo a Ibope, Neves cuenta con el 22 por ciento de las preferencias, un avance respecto del 20 por ciento de apoyo obtenido el mes pasado en el mismo sondeo.

En tercer lugar, Campos cuenta con un 13 por ciento de las preferencias. Campos subió desde el 10 por ciento de mayo.

Los niveles de aprobación de Rousseff en el último año se han ido derrumbando por el estancamiento económico, la inflación, las protestas por el elevado gasto público para el Mundial de futbol y una serie de escándalos en la petrolera estatal Petrobras.

Sí, es el Mundial del éxito o fracaso para Dilma Rousseff.