"La selección está por encima de la política", asegura Rousseff

Exguerrillera en la dictadura (1964-85), Rousseff afirmó que aprendió esa lección en 1970, cuando pasó la Copa del Mundo en la cárcel, donde fue torturada

Dilma Rousseff y Joseph Blatter
Dilma Rousseff y Joseph Blatter (AP)

BRASILIA, Brasil

En un ambiente en el que persisten las protestas anti-Mundial, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, hizo el domingo un llamado a no politizar el evento y aseguró que "la selección está por encima de la política".

Exguerrillera en la dictadura (1964-85), Rousseff afirmó que aprendió esa lección en 1970, cuando pasó la Copa del Mundo en la cárcel, donde fue torturada, y muchos disidentes políticos cuestionaban si apoyar a la selección sería un apoyo a la dictadura.

"En 1970 estaba en la cárcel. En aquella época había quienes decían que si apoyábamos a la selección, estaríamos fortaleciendo la dictadura. Eso es una tontería. Para mí, ese dilema nunca existió", dijo Rousseff en un articulo divulgado este domingo.

Brasil ganó esa Copa.

A medida que avanzaron los partidos, todos, los que estaban en la cárcel y los que estaban fuera, acabaron apoyando apasionadamente a la selección brasileña", aseguró Rousseff.

Y recordó: entonces no había derecho a manifestación o divergencia, había "tortura, persecución y represión".

A cuatro meses de las presidenciales en las que Rousseff buscará la reelección, el Mundial de Brasil surgió en medio de críticas por atrasos en obras y los millonarios gastos públicos en el evento que muchos brasileños reclaman para servicios como educación y salud.

Las manifestaciones callejeras han persistido, aunque mucho menores y dispersas, al tiempo que la animación con el Mundial y el seleccionado brasileño parece haber crecido.

"La selección brasileña representa nuestra nacionalidad, está por encima de gobiernos, partidos, e intereses de cualquier tipo", dijo.

En la apertura de la Copa el jueves, miles de hinchas le gritaron a la presidenta "Dilma, vete a tomar por C...". La insólita virulencia del insulto llevó a muchos analistas a defenderla, y denunciar una radicalización social en Brasil que puede llevar a unas duras elecciones en octubre.

El principal partido de oposición de Brasil, el de la Social Democracia (PSDB), lanzó el sábado, en pleno Mundial, la candidatura de quien será rival de Rousseff en las elecciones, el senador Aecio Neves.