Guardianes del Mundial

Los 170 mil agentes desplegados a lo largo de las 12 sedes sirven de garantía, entre otras cosas, para que la presidenta Dilma Rousseff entregue la Copa en disputa, el próximo 13 de julio en Río

Ciudad de México

Brazo fuerte-Mano amiga (Braço Forte-Mão Amiga), reza el lema del Ejército Brasileño que tiene por misión garantizar —como desde hace 15 días— la seguridad en el máximo torneo del futbol; así será hasta el 13 de julio, cuando se alcancen nuevamente niveles de alerta máxima para que nada perturbe la intervención de la presidenta Dilma Rousseff en el Maracaná y entregue sin sobresaltos la Copa al nuevo campeón.

Como parte de la Operación Copa del Mundo, durante meses la Brigada de Operaciones Especiales del Ejército seleccionó, entrenó y certificó a policías de 15 estados para que colaboraran en diversas tareas en las 12 sedes mundialistas, los resultados no se discuten, aunque siguen siendo noticia las protestas sociales. Pero no son las demandas de mejores servicios públicos lo que preocupa al gobierno de Rousseff, sino el terrorismo.

36 MIL militares cuidan el Mundial; 21 mil más esperan en cuarteles.

El reporte AIG Global Security (14 de mayo, 2014) expuso que "si bien el país no tiene una historia sustancial de terrorismo, las comunicaciones interceptadas al PCC (grupo criminal con influencia y acción en prisiones de Sao Paulo), reveló potenciales ataques que podrían ocurrir durante la Copa del Mundo". La respuesta del gobierno fue dificultar las comunicaciones entre los máximos capos reasignándolos, se formó la unidad de acción inmediata y se capacitó personal "para responder ante ataques con armas químicas".

Además, Brasil invitó a los 31 países visitantes para que registraran hasta siete agentes, de los cuales tres reportaron al centro internacional en Brasilia.

EL FBI Y OTRAS agencias americanas de seguridad entrenaron a 837 policías de las 12 sedes mundialistas en tácticas antiprotestas.


El gobierno contempló, por razones de estado, agentes de 15 países que no tuvieron representación deportiva en el torneo: Sudáfrica, Angola, Mozambique, China, Singapur, Israel, Qatar, Nueva Zelanda, Tanzania, Bolivia, Paraguay, Perú, Venezuela, Cuba y Canadá.

La Operación Copa del Mundo, con sus 170 mil agentes entre militares, policiales y privados, no tiene grietas, es un brazo fuerte que no reposa, porque el trofeo será entregado sí o sí el domingo 13, y Dilma, al fin, aparecerá para sonreír en público, silenciados los silbidos por el fulgor del nuevo campeón recibiendo los 6.175 kilos de oro de 18 quilates.

INSTANTÁNEA

El martes 17 de junio, a las 14:00, las selecciones de Brasil y México se enfrentaron en el Estadio Castelao; nueve horas antes, el Ejército Brasileño puso en marcha el plan de acción, en las azoteas próximas al inmueble se colocaron agentes con lanzamisiles antiaéreos portátiles, como se aprecia en la instantánea.

El partido terminó 0-0 con Guillermo Ochoa de héroe y sin que un solo proyectil tuviera que ser usado ese día en Fortaleza.