Favelas, opción para los turistas en Brasil

280 pesos mexicanos, el menor precio por una noche en los famosos asentamientos precarios de la sede de la Copa del Mundo 2014

Fortaleza, Brasil

Para muchos de los extranjeros que se encuentran en Brasil, disfrutando el Mundial, escuchar la palabra "favela" es sinónimo de "inseguridad". Los rostros toman tinte de pavor cuando se les menciona la posibilidad de quedarse una noche en estos lugares, para muchos, satanizados de más.

Sin embargo, están los valientes, los que viajan con la mochila al hombro y han contado, tras los partidos de México, que se han quedado en estos lugares porque el hospedaje es más barato: 50 (280 pesos) reales la noche, mientras que en un hotel el ocaso esta en 180 reales (1008 pesos).

Aquí el problema: Varias ciudades se han saturado y otras opciones cuestan más de 700 reales la noche (3920 pesos).

Esto lo cuenta Arturo, un mexicano de Monterrey, quien presume de haber recorrido varios países de Sudamérica de la misma manera.

"Hay favelas donde no hay tanto peligro", cuenta Manuel, un taxista que se adentra a Santa Terezinha, ubicada a unos 10 kilómetros de la Avenida Beira Mar, localización cercana al hotel de concentración de la selección mexicana.

Los rostros de los niños destilan amabilidad, pese a la pobreza en la que viven; el torso descubierto, una paleta de dulce en mano y una sonrisa, lo primero que te encuentras.

En la que si bien hay carencias, cuentan con tortillerías, con pequeñas tiendas y hasta una iglesia, pero también están las miradas de recelo, de extrañeza y molestia porque se les toma una foto. No les gusta, preguntan para qué, y con molestia se retiran al escuchar que es curiosidad de un turista.

Los niños corren en las calles, los más grandes se sientan afuera de sus casas para mitigar el calor. La mayoría de los adultos están trabajando, unos en talleres mecánicos, otros arreglan bicicletas, y varios apilan una montaña de autopartes. El sueldo está en unos 500 reales (2800 pesos), cuando hay fortuna.

El ambiente se siente pesado, porque los extraños son inspeccionados con una mirada. Los taxistas bajan los vidrios de sus autos para que no se noten sospechosos.

"Estas favelas han sido aprovechadas por los turistas, porque no corren riesgos como en otras. Ellos nos preguntan a dónde pueden ir, y cobran muy barato el hospedaje", relata Manuel.

Y es que, para muchos, el dinero se acabó en la primera ronda del Mundial; en Brasil, los precios se elevaron para los octavos de Final.

Simplemente el vuelo más barato para llegar a Fortaleza, donde México enfrentará a Holanda, es de 9 mil pesos. Hay otros que son de 24 mil pesos, y con varias escalas.

Eso sí, en Brasil está la otra cara, las de las personas que tienen el poder adquisitivo para no medirse en gastos. Muchos de ellos son propietarios de su negocio y, por ello, no han tenido problemas de solvencia o de faltar al trabajo tanto tiempo.

En Fortaleza, a diferencia del número de mexicanos quienes arribaron para el partido contra Brasil, hay menos aficionados.