Policías atacan a hinchas argentinos

Durante las celebraciones de un grupo de aficionados argentinos, la policía brasileña atacó a estos con gases lacrimógenos y bombas de humo

Afición argentina celebrando triunfo de la albiceleste frente a Suiza
Afición argentina celebrando triunfo de la albiceleste frente a Suiza (Reuters)

SAO PAULO

La Policía Militarizada (PM) de Sao Paulo dispersó hoy con gases lacrimógenos y bombas de humo una celebración callejera de hinchas argentinos por su clasificación a los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014 en el bohemio barrio de Vila Madalena.

El incidente comenzó a después de las 02.00 horas de la madrugada cuando un centenar de patrullas y motocicletas de la PM llegó a la Rúa Aspicuelta, donde una nutrida presencia de hinchas argentinos celebraba la victoria por 1-0 sobre Suiza, en el partido del martes por los cuartos de final disputado en Sao Paulo.

Unas diez patrullas y motocicletas de la PM aislaron parte del lugar, montando un cordón de seguridad, para facilitar el paso de un camión recolector de basuras y minutos después más vehículos policiales irrumpieron en el lugar con las sirenas accionadas.

Los hinchas, en su mayoría argentinos, pero entre los que se encontraban brasileños y turistas de otras nacionalidades, como estadounidenses, suizos, colombianos y mexicanos, comenzaron a lanzar fuegos artificiales con la llegada de más policías.

La PM, como relató a Efe en el lugar la administradora de empresas brasileña Lucia Pádova, comenzó entonces a responder con gases lacrimógenos y bombas de humo.

"No es de esa forma que se controla una situación de esas. No había violencia y si se quería dispersar a los hinchas, principalmente extranjeros, había que tener más tacto y hacerlo con otros mecanismos", manifestó Pádova.

Según el órgano policial, la acción fue por el hecho de que algunos hinchas -muchos de ellos embriagados- atacaron con botellas de cerveza a los efectivos que estaban en el lugar.

En la acción no hubo daños en el patrimonio público o privado y nadie fue detenido, de acuerdo con la PM.

El mayor Franciscón, responsable de la acción, justificó a periodistas que la presencia de la PM obedeció a la queja constante de los vecinos por el comercio de drogas y el ruido durante toda la noche en días ordinarios de la semana.

En el lugar, apuntó Franciscón, habían unas 2.500 personas y en el operativo participaron representantes de varios organismos policiales y de la administración municipal.