Miserable, no reconocer la mejoría del Tri

Rafael Ocampo, desde Natal, así vio el triunfo de México sobre Camerún (1-0)

Mexicanos festejan el gol de Oribe Peralta
Mexicanos festejan el gol de Oribe Peralta (Reuters )

Natal, Brasil

No fue el partido perfecto porque entonces el triunfo tendría que haber sido por diferencia de hasta tres goles, pero la selección mexicana de futbol empezó su participación mundialista de gran manera, imponiéndose hasta con facilidad a Camerún.

Se podrá decir lo que se quiera en contra de los africanos, pero no reconocer que los dirigidos por Miguel Herrera han mejorado respecto a lo que les vimos en la gira por los Estados Unidos de la semana pasada...Y no reconocer, a su vez, que en Natal ofrecieron una cara muy atractiva, por la seriedad con la que salieron a la cancha, sería miserable.

A fuerza de necesidad, 'Piojo' encontró una alineación titular que dio buenos resultados, con dinamismo y atingencia en la marca... con agresividad por los costados, mordiendo en todos los sectores de la cancha. Con destacada actuación de los mediocampistas Guardado, Vázquez y Herrera... Pero también de Giovani dos Santos.

El gol de Oribe Peralta viene tras un rebote del portero camerunés, luego de un disparo de 'Gio', quien fue habilitado por el mediocampista del Porto Héctor Herrera.

Por supuesto que le faltaron cosas a los mexicanos. Las fallas ante oportunidades claras en el marco rival, como la que se perdió Peralta, incapaz de superar al guardameta... O la chambonada del 'Chicharito' al final del juego, desaprovechando un extraordinario robo de pelota de Layún pero, sobre todo, tirando a la basura el único buen centro que sacó en todo el partido el lateral del América.

Hubo algunas dudad en zona defensiva, más que nada por la titubeante actitud al momento de enfrentarse a cobros a pelota parada... Pero el no haber encajado gol inapelablemente habla de que se tuvo la capacidad de reaccionar como se debe en un arranque mundialista.

Aunque suene a valentonada, el Tri ganó el partido que tenía que ganar. Vendrán ahora los duelos ante el casi imposible Brasil y la muy dolida y ofendida, doblemente peligrosa, Croacia.

Pero ahora, así sean las próximas y justas horas, lo que cabe es reconocer los avances de un plantel con muy poca integración, pero con mucha personalidad y vergüenza.