Brasil investiga operación de reventa de entradas

Delia Fischer, portavoz del organismo regente del futbol mundial dijo que la FIFA está "ayudando activamente" en la investigación

Joseph Blatter en la presentación del balón oficial
Joseph Blatter en la presentación del balón oficial (Reuters )

RÍO DE JANEIRO, Brasil

La FIFA informó el miércoles que está apoyando una investigación abierta por las autoridades brasileñas sobre una organización que ha revendido entradas para los partidos de la Copa del Mundo.

Delia Fischer, portavoz del organismo regente del futbol mundial dijo que la FIFA está "ayudando activamente" en la investigación, y que los representantes de la FIFA se reunirán con funcionarios brasileños para discutir sus operaciones de entrega de boletos. Fischer pidió también que la prensa nacional no aventure conclusiones sobre el tema.

Camila Donato, funcionaria de prensa del departamento policial de Río de Janeiro, dijo el miércoles que la policía detuvo a 11 presuntos revendedores de entradas un día antes, y se incautó de 100 boletos emitidos por la FIFA para patrocinadores, organizaciones no gubernamentales y miembros de la comisión técnica de la selección brasileña.

Donato explicó que la policía investiga la posible participación de funcionarios de la FIFA, así como de miembros de las federaciones de Brasil, Argentina y España.

La funcionaria identificó al presunto líder de la organización revendedora como el argelino Mohamadou Lamine Fofana. Afirmó que los otros 10 detenidos son brasileños y todos habían sido acusados de lavado de dinero, asociación ilícita y reventa de boletos.

El inspector Fabio Barucke, quien encabeza la investigación, dijo que el grupo revendedor devengaba un millón de reales (455.000 dólares) por partido y utilizó a tres agencias de viajes en Río de Janeiro "para vender los boletos muy por arriba de su precio nominal". Los comentarios de Barucke fueron publicados por el sitio del departamento policial en la internet.

De acuerdo con Barucke, los 11 detenidos confesaron que habían organizado operaciones en cuatro mundiales anteriores y que habían devengado cerca de 200 millones de reales (91 millones de dólares) en cada uno.

Fofana tenía acceso libre a zonas restringidas de la FIFA, como el hotel Copacabana Palace, dijo Barucke.

"Tenemos motivos para creer que un miembro de la FIFA estuvo involucrado con el grupo", señaló el inspector, quien agregó que el vehículo que conducía Fofana tenía un distintivo que le permitía ingresar a todos los actos privados de la organización deportiva.