Boinas rojas, la mano dura contra los argentinos

Aunque varios grupos de aficionados son custodiados por militares y policía local, algunos quieren saltarse el cerco alrededor del Maracaná

RÍO DE JANEIRO, Brasil

Ya no sólo la Policía Militar, ahora el ejército ha salido a patrullar las calles de Río para garantizar la seguridad en torno a la gran final. La imagen es de una esquina en Copacabana en las inmediaciones del Fan Fest donde se espera la concentración de hasta 100 mil argentinos presentes en esta ciudad y sin boletos de acceso a Maracaná.

La falta de una entrada para la Final entre Argentina y Alemania no impedirá que cientos de aficionados se acerquen al Estadio Maracaná con la intensión de entrar.

Varios seguidores pamperos se ponen de acuerdo para acercarse al cerco que rodea el inmueble y buscar la manera de ingresar, ya que los boletos se los están dando entre los 3 mil o 4 mil dólares, y claro, contados son los que están dispuestos a pagar esta cantidad.

Es por ello que policía local y militar se encuentra custodiando a algunos grupos, pero no alcanza a cubrir a todos los pamperos dispersados en toda la playa de Copacabana.

Historias de los argentinos que se encuentran en Brasil hay muchas, desde los trabajadores que renunciaron a su empleo, al negarles el permiso para faltar un par de días, tomando en cuenta que por tierra tardan dos días en llegar a Río de Janeiro, hasta el señor que viajó desde Buenos Aires en una ambulancia y se trajo a su familia y amigos.

Antes de partir al estadio, varias historias se cuentan en la playa. La venta de alcohol y playeras con la que han sobrevivido algunos en Brasil, continúa, los cánticos y brincos no cesan, e incluso la violencia que desata el alcohol entre ellos mismos, o los sustos, ya que uno de ellos tuvo que ser rescatado porque se estaba ahogando en el mar.

Habrá que ver qué pasa con cientos de aficionados que no tienen boletos, unos se han resignado a verlo en el fan fest, pero otros están decididos a ingresar de la manera que sea.