Alemania es campeón del mundo

El cuadro teutón superó a Argentina en tiempo extra con un gol de Mario Goetze 

Ciudad de México

Lionel Messi agachó la cabeza y se llevó la mano a la cara, mientras Goetze corría hacia el tiro de esquina para festejar con la tribuna. El reloj marcaba el minuto 113, ya tiempo extra, y el alemán había destrozado la ilusión del considerado por muchos el mejor jugador del mundo de levantar la copa. Alemania ganaba 1-0 la Final.


El astro del Barcelona traía mucha presión sobre los hombros, aquella que en Argentina le han puesto con tanta crítica porque no había hecho grandes papeles con la selección. Esta vez tampoco pudo en la Copa del Mundo, en el mayor escenario, pese a esas llegadas a toda velocidad,  a esos regates y a que comandó bien el ataque.


Alemania lo hizo bien, a su estilo, con orden, siendo peligroso cuando debía y con una sólidez atrás que espanta a cualquiera. Durante lapsos fue mejor, y es, sin duda, justo campeón del mundo.


El partido no pudo destrabarse, así que se tuvo que ir a tiempos extras. El primero arrancó con una buena llegada de Messi en la que Boateng intervinó para salvar a los suyos. 


Pero era Alemania la que marcaba el ritmo y la que se acercó con dos arribos de Götze y Schürrle, pero el gol no caía. 
Aunque Argentina pudo haber matado el duelo, pues por un error de Hummels, Palacio se quedó con el esférico, y entre la duda, le hace un sombrerito a Neuer, pero la de gajos no entró a las redes.


Fue hasta el minuto 113 que Goetze concretó el único gol del partido, el del título.


Desde los primeros minutos ambos equipos dejaron en claro que iban en la búsqueda del título. Salieron con ganas de atacar, y no era para menos por lo que se jugaban y con el marco que engalanaba el duelo.


Demostraron que saben atacar sin desordenarse atrás, de ahí que el encuentro pactara en 0-0 en los 90 minutos.
La primera llamada a puerta la dio Argentina con un tiro cruzado de Higuaín que paso cerca y que hizo que los aficionados se taparan el rostro, tras el lamento.


Y de inmediato, se retrató lo que sería la tónica del partido, con un accionar de ida y vuelta. Fue cuando Thomas Mueller sacó un centro desde derecha, pero la jugada no prosperó.


Luego, Messi encaminó el esférico hasta zona de peligro, pero no encontró rematador en el área.
El astro del Barcelona asumía el rol de líder. No se apagaba, e intentó varias veces los centros o el remate, todos ellos sin éxito en esos primeros minutos.


Del otro lado, la respuesta no se hacía esperar. Lahm metió el esférico al corazón del área, pero Klose no contactó el esférico.
Alemania pisaba fuerte, y volvió a atacar, ahora a través de un centro de Kroos que la defensa pampera rechazó.
Argentina manejaba bien las bandas hasta esos minutos. Pérez y Lavezzi surtían bien a Messi y a Higuaín, éstos dos últimos con mucho sacrifició a la hora de recuperar el balón.


Schweinsteiger también tuvo lo suyo, pero Demichelis estaba atento. 


Cuando Alemania parecía más estable, fue Argentina el que logró meter el balón a la red, vía Higuaín, pero el árbitro marcó fuera de lugar.
Los teutones tuvieron que hacer un cambio, luego del choque que tuvo Kramer con Garay, el cual causó molestias varios minutos después. Christoph había ingresado por Khedira, quien se lesionó en el calentamiento previo al partido.
Cuando la presión asfixiaba a los albicelestes, apareció Sergio Romero en un par de oportunidades, en una rechazó el tiro de Schurrle y en otra uno de Kroos.


Messi volvía a aparecer en el terreno de juego, tras los aplausos de su público, pero en su intento se atravesó bien Boateng.
La primera parte se fue con un gran remate de Howedes, que para su mala fortuna, pegó en el poste.
La segunda mitad arrancó con dos equipos un poco más cuidadosos, pero con varias circunstancias de peligro.
Con la entrada de Agüero, Argentina ganó confianza a la ofensiva. Le ganó en la partida a Hummels y a Boateng, pero faltaba el último toque.
Messi también lo intentó, aunque se quedaban cortos. Mientras que por parte de los alemanes, se exageraba en el toque al llegar a terreno enemigo.


Kroos desbordó bien por derecha, pero a la hora del remate, el balón salió desviado.


Klose salió en los últimos suspiros del tiempo regular, por supuesto, fue ovacionado el goleador de los mundiales.