Un inicio ‘fantástico’ para Toronto 2015

El mundo del Cirque du Soleil fue la pieza central de la ceremonia de inauguración de los Juegos Panamericanos; el basquetbolista Steve Nash, encargado de encender el pebetero

Toronto

Toronto cortó el listón de sus Juegos Panamericanos con una de las creaciones más reconocidas de Canadá alrededor del mundo. El universo fantástico del Cirque Du Soleil se apoderó del Rogers Centre, y Steve Nash fue honrado con el encendido del fuego que arderá hasta el 26 de julio.

Hace tres años, en los Juegos Olímpicos, Londres decidió recordarle al mundo su influencia en la música que escuchamos todos los días, desde John Lennon y Freddie Mercury, pasando por David Bowie, Muse y Arctic Monkeys, hasta las Spice Girls y One Direction, piezas claves de una ceremonia dirigida por el laureado Danny Boyle.

Los organizadores de Toronto 2015 se respaldaron en el espectáculo que ha asombrado fuera de sus fronteras y que tiene media docena de montajes permanentes en Las Vegas.

625  artistas formaron parte del montaje de la ceremonia inaugural de Toronto 2015.

Esta mezcla de expresiones artísticas basó en cinco elementos la coreografía presentada en un escenario mucho más grande de lo acostumbrado, el diamante del Rogers Centre, la casa de los azulejos de Toronto, que fue testigo del inicio de los juegos.

La tierra, fuego, viento, agua y las ondas sonoras fueron representados por cinco personajes, acompañados del asombroso vestuario; el juego de telas y la fortaleza de sus artistas sobre la tela, el trapecio y el suelo.

Para cerrar, 10 riders de BMX saltaron en rampas, coordinados con el mundo creado por los directores de la empresa canadiense y un "tren de vida" que concluyó la narrativa que planearon desde hace más de dos años.

El desfile de atletas tuvo sus mayores ovaciones con la aparición de los representantes de Brasil, Cuba y Estados Unidos, con las delegaciones más nutridas. Pero el "Cielito Lindo" que acompañó la salida de los mexicanos, comandados por la abanderada Paola Longoria, resultó uno de los momentos más aplaudidos.

7500 atletas participarán en los Juegos Panamericanos.

Más de 40 mil aficionados dieron una muestra del apoyo que tendrán sus deportistas durante los juegos, al recibir de manera escandalosa al canoísta Mark Oldershaw, medallista de bronce en Londres 2012 y encargado de portar la bandera de la hoja de maple.

La esperada llegada de la antorcha panamericana tuvo como protagonistas a los ganadores de la medalla de oro en el relevo de los 100 metros en Atlanta 1996, y su gran estrella, Donovan Bailey, quien en aquellos Olímpicos impuso el récord de la prueba reina del atletismo y bajó desde el domo para traer el fuego a la ceremonia.

Dentro de los protocolos, se hicieron presentes algunos de los atletas profesionales más queridos de Canadá, los jugadores de hockey, Bobby Orr y Mark Messier o el beisbolista Fergie Jenkins.

Sin embargo, uno de los momentos más sorprendentes de la velada fue cuando el jugador de los Timberwolves de Minnesota, Andrew Wiggings, subió a la tribuna para entregar el fuego al dos veces Jugador Más Valioso, Steve Nash, quien encendió el pebetero y abrió de manera oficial los juegos de los canadienses.

EL DATO

La ODEPA presentó un breve homenaje con fotos a Mario Vázquez Raña, ex presidente del organismo fallecido en febrero a sus 82 años.