“Disfruto el camino”, Rommel Pacheco

Luego de competir en Toronto 2015, Rommel Pacheco regresó a México con dos medallas de oro en las pruebas de clavados trampolín de tres metros individual y sincronizado. 


Ciudad de México

“Me siento muy feliz, contento de haber realizado una buena competencia en mis cuartos Panamericanos, en dos ocasiones tuve la oportunidad de escuchar el himno nacional; antes de irme (a Toronto) me tocó ser el que diera el discurso de abanderamiento y señalé que en México se podían hacer las cosas, es cuestión de mentalizarnos, de trabajar duro y hacer lo mejor en la competencia”.

El pasado 13 de julio el clavadista mexicano celebró su cumpleaños 29 y con sonrisa en boca contó cómo lo celebró en los Panamericanos.

“Fiesta no hay, pero está el aplauso de la gente, el trabajo, el estar con los compañeros y qué mejor regalo que dos medallas de oro, me la pasé bien. Ya ahorita tampoco puedo celebrar porque es el Campeonato Mundial, será hasta el regreso”.

“Ahorita me siento muy bien, he estado trabajando bastante bien, sin ninguna lesión, preparándome físicamente y en los clavados, voy a llegar motivado, tranquilo y más maduro”.


Dedicó su triunfo a quienes lo han apoyado a lo largo de su carrera: “A mi entrenadora Ma Jin, al cuerpo médico: fisiatras, doctores, metodólogos, a mis compañeros de equipo, a mi familia, a la Conade, a Yucatán, todos se llevan un pedacito de esas medallas”.

Pero los oros obtenidos en Toronto ya son historia, Rommel tiene la mente fija en el Mundial de la especialidad a desarrollarse en Kazán, Rusia, a partir del 24 de julio, donde el atleta buscará el boleto a Río de Janeiro 2016.

“Todos van peri lados hacia Juegos Olímpicos, va a haber un alto nivel, la Federación Mexicana dijo que los seis primeros lugares en individuales consiguen el pase y en sincronizados los tres primeros. A lo largo de esta temporada he tenido buenos resultados, es cuestión de hacer lo mismo; tener puntuaciones positivas, en individual arriba de 500 puntos, en sincronizados 420 o 430, y eso dará un lugar”.

Con experiencia en dos Olímpicos, Atenas 2004 y Pekín 2008, siempre dentro del Top Ten, pero sin alcanzar medalla y, con las nuevas generaciones pisando fuerte, el clavadista analiza qué le ha hecho falta para materializar el sueño.

“Estar lo más tranquilo posible ese día. Los Olímpicos los gana el que llega mejor, sin lesiones y preparado. He tenido la oportunidad de estar siempre pegado, rayando, pero no he podido obtener la medalla, esperemos que en Río de Janeiro 2016 ya se culmine este sueño.

Uno trabaja arduamente y por lo regular el trabajo fuerte se ve recompensado, pero hay veces que ese objetivo no llega, disfruto el camino y esperemos que después esté parado en el podio”.

¿Qué va a hacer diferente Rommel Pacheco en este ciclo para conseguir el objetivo de una presea olímpica?

“Ahorita me siento muy bien, he estado trabajando bastante bien, sin ninguna lesión, preparándome físicamente y en los clavados, voy a llegar motivado, tranquilo y más maduro”.