Sin gol, Tigres y Chivas aburren en el Omnilife

Chivas no jugará más en casa en lo que resta del torneo. Le quedan dos juegos de visita y las sensaciones son negativas.

La presión del descenso se come a los rojiblancos en cada partido.
La presión del descenso se come a los rojiblancos en cada partido. (Mexsport)

Guadalajara

Tigres firmó el empate desde el primer minuto y Chivas en la segunda parte aceptó el reto. 

Chepo vuelve a colgar el cero en su arco, pero al frente sigue inoperante. El primer tiempo fue mejor para los de Verde Valle, pero para el complemento se quedaron secos, sin ideas, sin gasolina. 

Los goleadores de Chivas en este semestre no existen, se les acabaron las anotaciones y la presión del descenso se los come en cada partido. El miedo a perder es mayor al anhelo de ganar. 

Chivas 0, Tigres 0.
Los primeros 45 minutos Chivas fue amo y señor del partido, pero el cántaro iba al agua y no se rompía. 

Tres remates de Bravo, uno de Chatón, una abanicada de Carlos Gerardo frente al arco, un remate de Toledo por encima. Seis claras en el arco de Nahuel Guzmán y ninguno terminó en gol.

El Rebaño salió precavido, con dos contenciones fijos y por las bandas dos jugadores con más recuperación como Arce y Toledo, sin Reyna, pues el técnico apostó por elementos que tuvieran sacrificio y por eso dejó en el banquillo a su dorsal 10.

Por su parte, los Tigres no atacaron como se esperaba, buscaron hacer daño mediante Guerrón y Gerardo Lugo, pero no tuvieron profundidad, y en todo el primer lapso no dispararon ni una sola ocasión al marco de Toño Rodríguez. 

El complemento fue sólo en rojo y blanco. Fierro al 46 puso a temblar el poste y al 53 Carlos Gerardo remató de cabeza por un costado, el gol se le negaba al Rebaño. 

Para abrir la banda izquierda el Rebaño mandó a la cancha al Avión Ramírez, pero no pasaba de acciones individuales, jugadas sin trascendencia, pues cuando se quitaba un rival de encima, de inmediato le llegaban los ladrones y le hacían el dos contra uno. Los tapatíos empezaron a caer en desesperaciones y no llegaban al arco de Guzmán. 

En los últimos minutos el Tuca metió un central más para cerrar el juego, mientras que el Chepo se dejó a Reyna en la banca. El Rebaño cerró un 2014 fatal en casa y el Omnilife queda sin fiesta por cuarto torneo consecutivo. Por El Bajío eso de las Liguillas no se conocen. El ánimo no se pierde y hay esperanzas de volver por la grandeza hasta dentro de dos meses más con el siguiente torneo.

El 2014 se terminó en casa y ahora quedan seis puntos en disputa, dos partidos como visita para culminar esta pesadilla que se llamó 2014.