Jair Pereira, el comandante de las Chivas

El zaguero asume el rol como nuevo capitán del rebaño y asegura que dejará todo en la cancha para salir con la victoria esta noche en el Clásico Nacional contra América


Jair Pereira, capitán de las Chivas de Guadalajara
Jair Pereira, capitán de las Chivas de Guadalajara (Mexsport)

Guadalajara

El capitán de Chivas da un paso al frente. Jair Pereira empezó el torneo como tercer capitán del Rebaño, delante de él estaban Omar Bravo y Carlos Salcido, dos históricos del equipo, pero uno se fue a jugar a Estados Unidos y el otro sufre una lesión que lo marginó del Clásico.

Pereira habla sobre su presente “no me da ni me quita nada el gafete”, que buscará anotarle al América “es algo que deseo profundamente”, que él hará lo imposible por ganar en Santa Úrsula “si tengo que salir sangrando por un balón lo haré” y quiere que sus compañeros piensen como él “si me toca gritar o dar una palmada lo voy a hacer para que defiendan esta camisa”.

En entrevista con La Afición, Jair afirmó que está listo para el duelo.

¿Cómo tomas que haya pocos líderes en el equipo, que está plagado de chavos?
Este equipo tiene gente joven de gran calidad, que van aprendiendo. Son procesos que se tienen que vivir, yo tuve la fortuna de contar con personas que me enseñaron mucho y ahora eso que me enseñaron, yo se lo quiero transmitir a esta gente, pues son chavos que te escuchan bastante bien y podemos hacer un equilibrio muy bueno. Si a mí me toca gritar, dar una palmada o exigirle más a mi compañero lo voy a hacer.

¿Ese papel ya lo tenías o lo asumiste desde que eres el capitán?
La cinta de capitán no me va a dar ni a quitar de más. Así es mi personalidad, así es mi forma, poderle exigir al compa- ñero, sabiendo que lo tengo que hacer yo primero es matarme en la cancha para después exigirle al compañero.

¿Qué significa en tu carrera ser el capitán en un Clásico Nacional?
Es algo con lo que algún día pude haber soñado. Es una responsabilidad que se te da, siempre será un gusto tener el gafete, poder defender a nuestros compañeros y tratar de hacer las cosas bien.

En el último clásico, Rubens influyó mucho en el arbitraje, ahora pasa esto de que le perdonan la roja, ¿te parece extraño?
Son situaciones que le tocan a cada quien, al área de pantalón largo. Es cierto que nos anularon un gol, finalmente fue el árbitro el que lo anuló y no queda más que aguantar ese tipo de cuestiones y si ellos apelaron lo de Rubens es porque realmente lo necesitan, ellos quieren ganar este encuentro, quieren tener a sus mejores hombres. Ya no se vale decir si es justo o no, uno lo que trata de hacer es su trabajo, estar a la altura de tu trabajo y alzar la voz, pedir que sea algo justo, un arbitraje justo, ni bien para Chivas, ni bien para América, que no tenga que influir en el marcador. Los jugadores de Chivas solo levantamos la mano para pedir justicia”.

¿Rubens nunca les ha hecho gol, ni con Tecos, Pumas y América a qué se debe?
Sí, pero finalmente quieren tener a su plantel completo, quieren estar bien, saben que Chivas juega bien al futbol y que se le puede complicar a cualquiera, por eso pidieron que le levanten el castigo y nosotros tenemos que entrenar para afrontar al mejor América.

¿Qué recuerdos tienes del estadio Azteca?
He tenido recuerdos buenos y otros no tan gratos, recuerdo un gol que le hice a América con Cruz Azul y esa final que me tocó perder, pero también cosas buenas, con Chivas ya me tocó ganar y me supo bastante bien, por cómo se dio el partido con un hombre menos y es un escenario que me trae buenos recuerdos. Además, ahí inicié mi carrera, con el Atlante, es muy especial para mí.

¿Cómo calificas el ataque del América con Silvio, Renato, Darwin Quintero?
Son individualidades que tiene ese equipo, con mucha calidad, eso no se lo vamos a discutir a nadie, pero el futbol en conjunto puede superar eso, pues tenemos elementos que juegan para el equipo. Pueden existir grandes individualidades, pero nosotros no nos preocupamos de ellos. Realmente no te puede asustar, el respeto existe a todos los equipos, pero cuando entras a la cancha no puedes tenerle respeto a ningún jugador.