‘Chivito’, ¿al precipicio?

Vive Guadalajara, otras vez, una crisis futbolística; en 7 Jornadas del Clausura 2016, Chivas no conoce la victoria (5 empates y dos derrotas)

Omar Bravo, delantero de Chivas
Omar Bravo, delantero de Chivas (Mexsport)

Ciudad de México

El Rebaño Sagrado está viviendo de nueva cuenta una crisis futbolística, no está usted teniendo un "deja vu". A lo largo de varios torneos, 30 aproximadamente, Chivas se ha caracterizado por ser un equipo inestable tanto futbolística como estructuralmente.

Desde que Jorge Vergara tomó las riendas del club los éxitos han sido garbanzo de a libra. Un título en la Liga MX en los últimos19 años. Con este palmarés queda de manifiesto que la crisis futbolística es una enfermedad crónica, que se regenera día a día gracias a varios factores. Entre ellos; la mala organización o administración de su propietario Jorge Vergara y por ende, las malas decisiones deportivas que se toman en el club.

Lo de Chivas es un padecimiento bipolar; mientras que deportivamente es un fracaso en los últimos años, así, con todas sus letras, un fracaso. En el entorno mercantil es un éxito, su propietario, empresario y hombre exitoso de negocios, ha sabido exprimir al máximo la marca Chivas, que es finalmente lo que a Vergara le interesa, porque de ser lo contrario, el equipo más popular de México no estaría pasando por estas circunstancias, inclusive, viendo de reojo el descenso. Algo inimaginable, ni por la mente pasaba por algún aficionado Rojiblanco a finales de los 90´s que Chivas estaría al borde, a nada de bajar de categoría gracias a los errores que se han cometido cíclicamente durante los últimos años.

En la actualidad, curiosamente el dueño de Chivas no puede, ni debe llevar la culpa sobre sus hombros. Jorge Vergara ha invertido en refuerzos, jugadores que Matías Almeyda le pidió, nombres importantes en el medio futbolístico y que le costaron una fortuna al club.

Cuando por fin Jorge Vergara se había decidido a gastar, cuando por fin se arma un buen equipo de futbol, con un técnico joven, con una propuesta interesante -desde su arribo a Guadalajara procedente de Argentina-, de nueva cuenta le salen mal las cosas a Chivas y a Vergara. Paradójicamente el mal paso del Rebaño no le pertenece a su dueño, pero no lo exime de responsabilidad por los malos manejos gestados con antelación.

El problema de Chivas es un tema futbolístico; jugadores poco comprometidos, baja de juego de hombres claves y errores infantiles, le han costado puntos importantes al Rebaño. Ahora el problema no es Vergara, sino de Almeyda, a quien Jorge le ha brindado su total apoyo para salir del hoyo y la crisis donde se encuentran.

En ese sentido, ahora cuestionamos si es pertinente que siga el técnico argentino al frente o de un paso al costado para que tome las riendas un técnico experimentado en este tipo de cuestiones y sobre todo, retomar la autoridad dentro del vestidor y meter en cintura a las ovejas descarriadas que están contaminando el vestidor.

Si Vergara se la va a jugar con Matías lo que resta del torneo y defender a capa y espada el proyecto que le vendió el estratega albiceleste, no queda más que; meter en cintura a los jugadores que llegaron a reforzar al equipo y exprimirlos al máximo, o definitivamente mandarlos a la congeladora. Ya que la idea futbolística de Matías Almeyda desde el principio sigue siendo buena, inclusive ganaron la Copa MX. A los jugadores no se les puede olvidar jugar a una idea de un torneo a otro, así que la solución la tiene el técnico, y no el dueño: sacrificar a las "vacas sagradas" y poner a jugar a hombre, no a nombres.