Chivas avanza a la final de Concachampions

El conjunto de Guadalajara se impuso con un marcador global de 1-0 a NY Red Bulls

Jugadores de Red Bulls y Chivas en disputa por el balón
Jugadores de Red Bulls y Chivas en disputa por el balón (Tomada de Twitter)

Guadalajara

En los 50 fue Jaime el Tubo Gómez, en los 70 el Cuate Calderón, en los 80 Javier Zully Ledezma, en los 90 Martín Pulpo Zúñiga, en los dos mil Oswaldo Javier Sánchez Ibarra, ahora, en el 2018 el arco del Rebaño tiene dueño, Don Rodolfo Cota; el tamaulipeco bajó la cortina y se agrandó ante Red Bulls, si hubo un partido que el Rebaño mereció perder fue el de la noche del martes en New Jersey, pero Cota se agrandó y le ofrendó la noche al Tubo, al Cuate, al Zully, al Pulpo y a San Oswaldo, Cota ingresó al selecto club de porteros icónicos del Rebaño. 

Chivas está en la final de la Concachampions, pero le fue infiel a su estilo, pero qué importa. La historia la escriben los vencedores.

Chivas 0 (1), Red Bulls 0 (0). Séptima final para las Chivas de Almeyda. 

El Rebaño salió frío a la cancha en New Jersey. No sólo por las condiciones climatológicas en el área triestatal, sino que el Red Bulls salió a comerse al Chiverío y en los primeros 18 minutos el portero visitante era la figura del juego. El conjunto del norte de Estados Unidos no estaba ganando el duelo gracias a Rodolfo Cota, quien ya había evitado tres goles. 

Los tapatíos se defendían a ultranza, se olvidaban de la estrategia, de los últimos dos años y del estilo. Los once jugadores defendiendo, los más adelantados, Pulido y Chuyito Godínez arrancando siempre detrás de su arco, el tiempo de aliado y los toros rojos atacando sin piedad y sin puntería.

Cada pelota aérea era peligro de gol, Cota sufría y es que la diferencia de estatura le jugaba en contra al Rebaño. Por arriba perdían todas y siempre Cota defendiendo su arco como gato baca arriba.

Al frente Chivas no tuvo ni una clara en la primera mitad, Pulido consiguió un par de faltas al momento de armar la salida, pero sólo era para ganar segundos y volver a echarse atrás para defender la posición. Al 46 otro balón aéreo y Alanís despejó de cabeza y el panameño Murillo la prendía de fuera del área y la mandó a las tribunas. 

El primer tiempo acabó con empate sin goles. La suerte se vistió de rojiblanca, Red Bulls tuvo cinco de gol, pero no lograban hacer gol. Cota en plan grande y a 45 minutos de una nueva final.

El segundo tiempo comenzó de la misma manera, los estadunidenses apretando y fallando, Lawrance le robó el balón a Cisneros, quien se agrandó y perdió el duelo, el delantero quedó delante de Cota y antes de tirar prefirió mandar diagonal al corazón del área y Orbelín Pineda despejó con un punterazo a cualquier lado. 

Chivas tuvo dos jugadas peligrosas, las dos de parte del zurdo Hernández y las dos sin potencia, la primera se fue por un lado y la segunda fue tiro centro a las manos de Luis Robles. 

El Rebaño se defendía tanto, que el primer tiro de esquina a favor fue al minuto 56 y como era de esperarse fue ganado por uno de los Red Bulls.

Al frente el Rebaño no generaba nada, Pulido y Godínez de contenciones, sin ningún disparo al arco enemigo, el fin de semana pasado se perdió contra Veracruz siendo mejor, pero este martes el empate era un milagro.

Chivas aguantaba y su único aliado era el tiempo, llegaba el minuto 75 sin ningún tiro de peligro para hacerle daño y en la banca calentaban los jugadores, pero no mandaban ningún cambio. El Rebaño esperaba, pero no podían generar peligro.

Al 79 el Rebaño perdió un balón infantil, fue el Aris Hernández, le quitaron el esférico y de tres dedos intentó Rivas, pero se fue por un costado.

Por si hacía falta más sufrimiento, al minuto 91 Lawrance mandó un centro al corazón del área y Romero Gamarra peinó el balón y a contra pie Rodolfo Cota regresó para sacar a dos manos el remate. Cota, el San Oswaldo de la era moderna. Chivas aguantaba a piedra y lodo, gracias a las salvadas de Rodolfo Cota.

MC