Con abucheos y poca afición ganan las Chivas

El Rebaño jugó ante un estadio semivacío, los que fueron no paraban de abuchear a los ídolos de otras tardes, ganaron, pero no gustaron, ni convencieron a los tres mil presentes.

Los rojiblancos ganaron, pero no gustaron, ni convencieron a los tres mil presentes
Los rojiblancos ganaron, pero no gustaron, ni convencieron a los tres mil presentes (Mexsport)

Guadalajara

El estadio Omnilife y sus más de 45 mil gradas le quedaron grande a Chivas. El sonido local dijo que para el partido de Copa ante Zacatepec asistieron 3, 200 personas, pero no parecían tantas.
Chivas ahora sí jugó ante un estadio vacío, sin gente y los que fueron no paraban de abuchear a los ídolos de otras tardes. El Rebaño se tomó una aspirina para una enfermedad que lo aqueja desde hace mucho.
Los rojiblancos ganaron, pero no gustaron, ni convencieron a los tres mil presentes.
Chivas 2, Zacatepec 1.

La solución de la falta de gol para Chivas vino desde la banca. Los goles en el primer tiempo fueron del zurdo Giovani Hernández Neri, quien antes de los 20 minutos ya había marcado un par de tantos en medio de la soledad.
Este partido se pudo jugar en Verde Valle sin problema alguno, unas mil personas en las tribunas para ver a Chivas.

Al minuto 17 el Negro Esparza sirvió para Hernández Neri y el canterano marcó, a los dos minutos el mismo jugador conectó una diagonal para vencer al portero Jafet Camou.
Chivas era vertical y mataba temprano el partido, hasta que llegó el golpe de realidad con el tanto de los Cañeros.

Al 31 Julio Pardini remató de pierna derecha un tiro de esquina para llamar a los fantasmas de otras tardes y provocar el abucheo de la gente.
Pese a que el Rebaño se fue al descanso con ventaja en el luminoso, para el medio tiempo el abucheo fue general. Vinieron pocos y llegaron para abuchear.

El segundo tiempo fue lento, diferente al vértigo de los primeros 45 minutos. Pues los de Zacatepec mostraban una mejor cara, estaban más confiados sobre la cancha aunque hasta el minuto 65 no le llegaron con claridad a Luis Michel, salvó la del gol.
Por su parte, Chivas era repetitivo por las bandas, por la derecha Toledo y por la izquierda Hernández Neri, quien después de sus dos goles se apagó.

Después de usar los pulmones para gritar los dos goles de Hernández Neri, los pocos presentes los usaron para abuchear, en este caso fue a Aldo de Nigris, el delantero no pudo hacer gol ni al Zacatepec y se fue en medios de. Vituperios contra su persona. 

El partido estaba en el ritmo que le convenía a Zacatepec y es que el Rebaño no se acercaba al arco de los Cañeros y los visitantes le apostaban a una pelota parada para llevarse el empate del Omnilife. Bustos intentó reaccionar metiendo a Sergio Nápoles y a Carlos Fierro, pero no lograban crearle peligro a los morelenses.

Los últimos minutos fueron de terror para Chivas, un tiro libro por falta del Patroncito Kristian Álvarez y un tiro de esquina al 87 por nada les cuesta el empate. La grada estaba molesta por lo mostrado en la cancha, el Rebaño ganó al cólera del ascenso, pero sin convencer y sin dejar tranquila a su gente. Se ganó y punto, nada más.