Emociones aún sin Gignac en el Omnilife

El jugador fue testigo de un partido en el que su equipo y Chivas repartieron puntos.


Alrededor de 38 mil aficionados asistieron al juego entre Chivas y Tigres.
Alrededor de 38 mil aficionados asistieron al juego entre Chivas y Tigres. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Los más de 38 mil aficionados asistentes al Omnilife no disfrutaron de la presencia de André- Pierre Gignac, pero sí de un partido emocionante que terminó igualado a dos goles entre el Guadalajara y Tigres.

El francés observó el encuentro desde un palco debido a que sufrió en las horas previas un problema estomacal, y fue testigo de un segundo tiempo de ida y vuelta entre su equipo y el Rebaño que repartieron puntos.

Desde otro sector del estadio, el técnico nacional Juan Carlos Osorio realizaba apuntes en su libreta, de cara a la reanudación de la eliminatoria mundialista. Los felinos pusieron hielo en el arranque del partido. Chivas no se conectaba al igual que su gente.

Cerca de la media hora de juego la casa del Rebaño se cimbró. Orbelín Pineda movió el marcador con la complicidad de Nahuel Guzmán. Tras un tiro libre desde los linderos que dobló las manos del portero regio, Pineda aprovechó el rebote posterior de la pelota en el poste y la mandó al fondo. El nuevo refuerzo rojiblanco festejó su segundo gol con el equipo con espectacular maroma y baile.

Al tiempo que Matías Almeyda era un mar de nervios en su zona técnica, el Tuca Ferretti, contrario a la costumbre, observaba la derrota de su equipo con semblante serio y sentado en su área.

Para el complemento Tigres y Ferretti mostraron otra cara. Los norteños dieron un golpe de autoridad en un abrir y cerrar de ojos y el Tuca por fin se levantó para reclamar, presionar y mentar madres.

Y si bien Gignac no pudo estar presente este domingo en el Omnilife, sí aparecieron Fernando Fernández y Rafael Sóbis para darle la vuelta al marcador en tres minutos. Primero, el paraguayo silenció a los rojibalcos con una obra de arte de definición, al enviar el balón a las redes con remate de tacón, previo servicio de Guido en fuera de lugar.

Pero el éxtasis de Tigres se presentó al 58 de tiempo corrido. Fernando Fernández mostró nuevamente su genialidad en medio campo, al asistir a Rafel Sóbis con un toque elevado. El brasileño, a toda velocidad, se llevó a Basulto y frente a Toño puso el 2-1 a favor de su equipo con un zurdazo cruzado. Los cientos de aficionados regios festejaban en la parte alta del Omnilife ante el sepulcral silencio de los tapatíos.

Pero Chivas mostró carácter y amor propio. Una nueva desatención defensiva provocó el gol del Rebaño. El chico Carlos Cisneros aprovechó una serie de rebotes dentro del área y con pierna zurda movió las redes en el área chica. La igualada revivió a los aficionados locales quienes comenzaron a impulsar a sus jugadores con el “dale, dale, dale Rebaño, dale, dale, dale, Rebaño”.

Tuca terminó el juego encolerizado. Rafel Sobis tuvo una opción clara frente a la portería en la agonía del encuentro y desperdició la oportunidad de llevarse los tres puntos a la Sultana del Norte. El técnico  giró en su área y gritaba a los cuatro vientos la falla de su paisano.

La afición de Chivas sigue con el festejo contenido en la garganta. Luego de tres jornada, su equipo suma la misma cantidad de empates.