Santos agudiza la crisis de Chivas

Los rojiblancos siguen en medio de problemas de porcentaje y de identidad.


Los rojiblancos tuvieron cuatro oportunidades para abrir el marcador.
Los rojiblancos tuvieron cuatro oportunidades para abrir el marcador. (Mexsport)

Guadalajara

Santos tuvo una y con esa se lleva todo el premio. Ahora Chivas no fue goleado, pero sí golpeado. Los referentes, Bravo y Salcido confirmaron lo que ya todos sabían, que no se hablan y que no hay buena relación entre ellos. El equipo vuelve a perder en la Liga y el proyecto de Bustos se tambalea. No hay equipo, no hay goles, no hay nada. Segunda derrota en Liga, quinta en fila sumando los amistosos.

El Rebaño en casa no asusta a nadie y el proyecto está al garete.
Chivas 0, Santos 1.

Chivas sin aplastar al Santos fue amo de todo el primer tiempo. La diferencia fueron los delanteros del Rebaño. 

Los tapatíos tuvieron cuatro oportunidades para abrir el marcador, pero no lo hicieron. Carlos Eduardo Fierro tuvo la más clara al 42 cuando él mismo se fabricó la jugada y fue a la colocación de Oswaldo Sánchez.

El primer tiempo fue un concierto de impresiones de ambos equipos y de fallas continuas de los atacantes del Rebaño Sagrado.

Fierro y Bravo con movilidad, pero sin el objetivo en la mira. El empate fue merecido, aunque los visitantes poco propusieron en este encuentro.

Para el segundo tiempo Caixinha mandó dos cambios para darle ingreso a Darwin Quintero y Ribair Rodríguez, pero en el complemento el cuadro rojiblanco se veía más sólido y claro para ir al frente.

Fierro de nueva cuenta tuvo una muy clara, pero Oswaldo Sánchez se convirtió en la figura del cuadro lagunero.

BRAVO, FUERA 

Carlos Bustos demostró su carácter cuando sacó de la cancha a Omar Bravo, quién no tuvo su mejor tarde y darle su lugar a Aldo de Nigris. 

El problema se generó cuando Bravo no dejó el brazalete de capitán y después Salcido no lo quería portar, en franca muestra de lo dividido que está el vestuario. Chivas buscaba, pero el partido se murió, todo quedó en pleito de barrio donde parecía que el que metería gol se llevaría el partido.

La más peligrosa en los últimos minutos de Chivas fue un tiro libre de Fernando Arce quien se tomó todo el tiempo del mundo para su ejecución, pero en esta ocasión no fue ni al arco.

Ya con el Rebaño volcado al ataque llegó el gol del Santos. Tiro de esquina a favor de Chivas que Salcido estuvo a nada de conectar de derecha, pero en el contragolpe Darwin Quintero dio cátedra de cómo se mata un partido. 

En el mano a mano Quintero se llevó por velocidad al Chapo Sánchez, y después con un par de fintas se sacó de encima a Toño Rodríguez y definió de zurda para el gol que mata.

Chivas no camina, sentaron a De Nigris, quitaron a Bravo, metieron a Nápoles y Fierro, pero el equipo es de broma. Chivas no asusta a nadie y sigue en medio de problemas de porcentaje y de identidad.