Noche de llantos en el Omnilife

Santos le ganó a Chivas en casa, con lo que rompió el sueño de conseguir el doceavo campeonato a los rojiblancos. 

Así se vivió la semifinal entre Chivas y Santos Laguna
De principio a fin los laguneros dominaron a placer a un Rebaño apático. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Lo que en un principio iba a ser una fiesta, terminó en una noche amarga. La victoria de Santos Laguna terminó con el sueño rojiblanco de conseguir la doceava estrella y alcanzar así al América en este rubro.

Pero el calvario de los aficionados tapatíos comenzó desde antes del silbatazo. El ingreso al Omnilife fue nuevamente un viacrucis. En promedio, un seguidor tardaba más de una hora en accesar de Periférico al estacionamiento del inmueble.

El sufrimiento no paró ahí. El operativo de seguridad nuevamente provocó largas filas previo a los puntos de revisión y torniquetes. El seguidor del chiverío sufrió realmente a la hora del encuentro. De principio a fin los laguneros dominaron a placer a un Rebaño apático.

Los arribos verdes provocaron el nerviosismo de los casi 42 mil asistentes. Aunque fue el gol de Djaniny Tabares el que sepultó por unos instantes el ánimo tapatío. Tras la anotación, Pedro Caixinha explotó y festejó efusivamente con la mirada al cielo.

Los revendedores hicieron su agosto. Sabedores de que el boletaje ya estaba agotado, ofrecían las localidades más económicas (260 pesos) hasta en mil pesos.

Con el paso de los minutos se fue apagando la afición local. La afición rojiblanca encontró en Giovanni Hernández el culpable del accionar de su equipo. Cada que tocaba el balón se escuchaba un sonoro abucheo y pidió su salida con el "fuera Giovanni, fuera Giovanni".

La festividad del chiverío se transformó en un funeral cuando Carlos Izquierdoz remató con la cabeza y colocó el 2-0 a favor de Santos. El zaguero argentino lo gritó con todo al tiempo que la porra verde protagonizaba la verdadera fiesta.

El golazo de Néstor Calderón no sólo liquidó la serie, sino que provocó que los primeros rojiblancos tomaran camino a casa. Los que se quedaron no dejaron de alentar y se escuchó el "Chivas, Chivas, Chivas" con la fuerza y pasión que no mostraron los futbolistas.

La barra del Guadalajara tomó partido entorno al pleito legal entre Jorge Vergara y Angélica Fuentes, mostrando una manta que decía "Juntos vs Angélica...abogados corruptos".