Matías Almeyda, volver al precipicio

El nuevo técnico de Chivas tiene una misión conocida: rescatar a un equipo en la quema del descenso; es una situación conocida: en River lo sufrió y cargó con la pérdida de la categoría del millonario

Matías Almeyda, de nueva cuenta en su carrera convivirá con el descenso
Matías Almeyda, de nueva cuenta en su carrera convivirá con el descenso (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

¿Quién querría pelear por no descender? Pocos, o más bien, casi nadie. Pero no es el caso del Pelado. De ese hombre que en su último año como jugador en activo descendió con River Plate. Ahora en México y no en Argentina, Matías Almeyda (Azul, Argentina, 1973) vuelve a ser parte de un equipo grande que pelea por la permanencia y tratará de salvar al Guadalajara de la quema porcentual.

Almeyda es más que el técnico que hizo su carrera en ‘la segunda de Argentina’. No. Es un tipo valiente o, al menos, con un amor incondicional por River. El ejemplo es su etapa final con el millonario: a los 38 años jugó su última temporada como profesional donde fue capitán. Sin embargo, no pudo evitar el descenso de los riverplatenses y terminó llorando tendido en el terreno del Monumental. Cinco días después y con el equipo en la Primera B (segunda división del futbol argentino) se sacudió la melancolía y se convirtió en técnico del cuadro argentino.

Pero el Pelado sufrió de decisiones directivas. A pesar de arrasar en la ‘B’ (73 puntos conseguidos producto de 20 victorias, 13 empate y cinco derrotas) y conseguir el Ascenso, el Presidente del club, Daniel Pasarella, lo destituyó del cargo tras cosechar 23 puntos en 17 encuentros, olvidándose, en parte, que devolvió al club a la división de honor, cuando pocos técnicos se animaron a tomar el banquillo y cuando el equipo estaba descendido. Las malas decisiones de Pasarella en nivel directivo fueron determinantes para que Almeyda saliera del millonario

“Llegamos a una instancia en la que se complicaba trabajar. Primero está el escudo y después venimos todos los demás. No tengo nada que reprochar y lo que tuve que hablar con el presidente lo hablé. Yo no soy de los que dejan mierda y se van. Dejé parte de mi vida por esta camiseta. Lo importante es River, no importa ni Almeyda ni Passarella”.

A tres años de distancia, Matías volverá a vivir esa situación. Un deja vú, pero 'a la mexicana'. El argentino tomó las riendas del cuadro rojiblanco, el cual vive bajo la ley del dictador y propietario Jorge Vergara, quien ha cesado 23 técnicos antes que el sudamericano; también se encuentra con un equipo grande quien ve de cerca la sombra del descenso. Coincidencias como las que vivió en su etapa con River Plate: una directiva inestable y un equipo grande que ve de cerca el descenso.  

Su juego

Los equipos de Matías Almeyda priorizan en el ataque la posesión de la pelota. Tratan de trasladar la pelota en la cancha de este a oeste y se inclinan por jugar con el balón en a ras de césped. Tratan también de filtrar balones entre los centrales; en la defensa, prioriza apretar al rival. No lo deja tocar y aplica presión alta de ser necesario. Puede resultar beneficioso, pero esta apuesta hace que deje espacios atrás, por lo que los rivales suelen agarrarlo mal parado.  

Bielsa y sus otros maestros

A lo largo de su carrera, el 'Pelado' tuvo varios entrenadores de los que "aprendió un montón". Alejandro Sabella, el mismo Daniel Pasarella, Américo Gallego... Sin embargo, Almeyda valora a Marcelo Bielsa (quien lo entrenó en la selección Argentina en los Mundiales de 1998 y 2002), a quien explica que está por encima de los demás, así lo confirmó a la revista El Gráfico : "Bielsa está varios escalones por arriba del resto"