Un calvario, el debut del Pelado con Chivas

Matías Almeyda vivió sus primeros 90 minutos al frente del Rebaño. 

Este domingo Matías Almeyda debutó con Chivas.
Este domingo Matías Almeyda debutó con Chivas. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

"Me han criticado sin verme entrenar un sólo día", advirtió Matías Almeyda en su presentación como técnico de Chivas. Al menos en su debut en el banquillo rojiblanco, el argentino demostró que sus detractores estaban equivocados.

La intensidad y pasión que Almeyda demostró como futbolista, también la externa como entrenador. El nuevo pastor del Rebaño vivió al filo de la butaca sus primeros 90 minutos al frente de Chivas.

Elegantemente vestido, el entrenador de Chivas se paró de su banca desde el silbatazo inicial. Los nervios llegaron de inmediato. Almeyda se llevó la mano a la cabellera tras la gran falla de Carlos Fierro en mano a mano frente a Tiago Volpi.

Pero llegó el momento de sacudirse toda la presión. Omar Bravo adelantó el Rebaño rematando un servicio de Fierro y provocó la euforia de su técnico. Éste festejó efusivamente, como lo hacía en su etapa de jugador. Tras mover las manos, se fundió en un abrazo con su preparador físico. "Bien, bien", fueron sus palabras a su gente.

El Guadalajara fue perdiendo el control del encuentro y comenzó el calvario del Pelado. Cerca de la media hora de juego el argentino respiró profundamente con las fallas claras de Noriega y Wilson Tiago.

Gallos fue mandando dentro de la cancha en el arranque del complemento. Almeyda no paraba de platicar con su cuerpo técnico preocupado. Noriega volvió a perdonar al Rebaño y el técnico local ya mostraba desesperación.

Sin embargo, Omar Bravo apareció nuevamente como un tanque de oxígeno para su timonel. El capitán remató de cabeza dentro del área y le dio rumbo al encuentro. El 2-0 del sinaloense provocó el éxtasis del Omnilife y de su banca.

El Pelado comenzó a mover sus piezas. Salcido, Israel Castro y Edwin Hernández fueron sus modificaciones. Gallos se fue con todo al frente y logró acortar distancias mediante Víctor Milke al 79 de tiempo corrido.

Los últimos minutos fueron eternos para el argentino sobre todo con la expulsión de Fabián. No dejaba de observar su reloj y beber agua. El silbatazo final fue justo lo que necesitaba. Gritó con todo la victoria y felicitó a su hombre gol de la tarde: Omar Bravo.

Si bien hoy en día Omar Bravo es el goleador histórico de Chivas, la barra rojiblanca no olvidó el cumpleaños del difunto Salvador Reyes, a quien recordaron con una leyenda "Eterno Chava Reyes".