Javier Eduardo López, la joya de Chivas

El habilidoso atacante originario de Torreón, Coahuila, fue la clave de la última victoria del Guadalajara en Liga; sin embargo, antes de llegar al primer equipo tuvo que superar obstáculos como la falta de minutos, lesiones y la problemática del descenso con el Rebaño.


Javier López, promesa de Chivas que le urge se convierta en realidad
Javier López, promesa de Chivas que le urge se convierta en realidad (Milenio Digital)

Guadalajara

"Si él lo quiere, tiene para ser el mejor jugador de México, pero si se le sube, si se marea, lo regreso a la Segunda División", dijo hace unos meses Matías Almeyda sobre Javier Eduardo López, el joven que viniendo de la banca le cambió la cara a Chivas frente a Monterrey y con su doblete le dio el segundo triunfo del certamen al Rebaño Sagrado.

Javier nació un 17 de septiembre de 1994 en Torreón, Coahuila, y a los 16 años fue vendido a Chivas por cerca de un millón de dólares. Futbolísticamente se formó en el Centro de Sinergia Deportiva (Cesifut), la misma escuela donde emergió Juan Carlos Medina, Oribe Peralta, donde la joya de su corona es uno de los zurdos que más calidad ha tenido en el futbol mexicano: Ramón Ramírez.

Lo de la noche del sábado en el estadio de Monterrey no fue una sorpresa para los que conocen a la Chofis López, pues desde que jugaba en la Sub 17 siempre era el motor de sus equipos, siendo campeón en las categorías con límite de edad, López siempre usa su talento para bien del equipo, aunque algunas veces los profesores de las básicas le han pedido que sea menos "tribunero", pues es común que haga túneles, o que intente jugadas de fantasía dentro de la cancha.

A los 18 años, López Ramírez debutó en Primera División bajo la tutela de Benjamín Galindo, pero ningún técnico le había tenido la confianza suficiente para que pudiera consolidarse en el máximo circuito del futbol mexicano, pues desde su aparición frente a León en el Clausura 2013, este jugador tuvo poca o nula participación, y cuando el Rebaño se metió en problemas de descenso, Chofis estuvo borrado de la institución, pues con José Manuel de la Torre ni a la banca salía.

El jugador estaba tan desesperado que estuvo a nada de irse a jugar al Santos Laguna, pues los de Coahuila pusieron un millón de pesos en la mesa por su pase a préstamo. Alguien en la directiva rojiblanca le sugirió al juvenil atacante que tuviera paciencia y se quedara en el club, que tendría minutos en la cancha y al final no se fue a jugar a su tierra, donde la oferta económica era muy buena y tendría la oportunidad de vivir cerca de su familia.

 

LLEGÓ ALMEYDA Y SU OPORTUNIDAD

Con el cambio de entrenador en el Rebaño le llegó el segundo "debut" a la Chofis, y es que el Pelado Almeyda, desde sus primeros entrenamientos, se sorprendió con su técnica y con el perfil del lagunero. Lo que le gustó al argentino fue que es un enganche natural, zurdo como pocos en el plantel y que es un jugador que siempre va al frente, usa la gambeta y rompe líneas.

Después de lo mostrado en la Sultana del Norte, Javier Eduardo le dio la razón a Almeyda, pues es un jugador completo, que culmina las jugadas y tiene gol. Sus dos goles ante los Rayados le abrieron la posibilidad de ser titular en Primera División con el chiverío.

López tiene calidad de sobra, pero se necesita cuidar mucho; en este año ha tenido dos lesiones que lo marginaron seis semanas de los trabajos con el cuadro rojiblanco.

Chofis es el futuro de Verde Valle, y de su maduración mental dependerá convertirse en el presente de Chivas. La joya lagunera es el as bajo la manga de Almeyda y como al argentino no le tiembla la mano, seguramente veremos a Javier Eduardo más tiempo dentro del terreno de juego en la Liga MX.