Chivas consigue su tercer victoria consecutiva

Con goles de Omar Bravo y López, el conjunto de Matías Almeyda consiguió su tercer triunfo de manera consecutiva. 

Guadalajara

La mano de Almeyda se nota a leguas. Chivas trabaja los partidos y los sufre, pero los gana, con el Chepo los perdía, no había futuro y el tiempo le da la razón a Vergara.

El Rebaño volvió a la senda de las victorias, la capacidad la tienen y suman su tercera victoria consecutiva. El Pelado tiene tres victorias de manera consecutiva y sueñan con alcanzar algo más que la salvación. El regreso de los rojiblancos se consolida, al mismo tiempo que los Dorados se hunden en la porcentual.

Chivas 2, Rayados 1.
El Rebaño gana con apuros y se resigna a morir. El factor Almeyda es determinante en este momento.

La expectativa para este duelo era alta y respondió muy pronto. Los dos equipos salieron a matar o morir, sin medias tintas.

Rayados pisaba el área del Rebaño desde el primer minuto de juego y no tardó en caer el gol de la visita.

Edwin Cardona tuvo el balón a merced dentro del reducto rojiblanco y no dudó, disparó para inaugurar el marcador. Gol de vestidor y las Chivas de Almeyda a remar contra corriente.

El equipo de Mohamed salió a jugar, a atacar, sin miedo, ni respeto y antes del minuto 10 los visitantes tuvieron el segundo gol, cuando el uruguayo WalterGargano tiró fuerte, pero Toño Rodríguez le metió bien la mano para mandar a tiro de esquina, el charrúa perdonaba al Rebaño.

El cuadro local no despertaba, no llegaba hasta que Bravo puso a prueba a Orozco, pero Papá Orozco mandó a tiro de esquina.

El equipo visitante seguía atacando, el colombiano Cardona le puso medio gol a Funes Mori, el argentino se perfiló contra Toño, quiso ponerla pegada al poste y se perdió el segundo. Le daban vida a Chivas.

La fórmula del Rebaño seguía dando frutos, pues el empate cayó mediante un centro del Deditos López y un remate franco de Bravo. 130 gritos de gol de el mochiteco y el partido se empataba. El primer tiempo se fue en medio del empate temporal.

TODOS AL ATAQUE

El equipo de Almeyda no sabe de otra que atacar. Al minuto 46 el argentino le dio la oportunidad a una joya de la cantera, a Javier Eduardo López para que jugara en el ataque con Bravo y Fabián, el Chepo siempre tuvo miedo de ponerlo al juvenil de Torreón y en tres semanas le llenó el ojo al Pelado. Sacó al Chatón para buscar el gol, para ir por la victoria.

Antes Chivas arriesgaba poco y obtenía poco. Hoy el Rebaño ataca, busca con descaro y gana.

La mano de Almeyda se nota. Se sufre, pero se gana. El empate parecía inminente, hasta que apareció el optimismo de un chavo de 22 años, de un joven que no lo querían, que le habían cerrado las puertas en Chivas. A Raúl López lo prestaron a Correcaminos y a Coras, no confiaban en él y junto a Salcedo y Bravo son los pilares del equipo de Almeyda.

A falta de ocho minutos llegó un derechazo del muchacho, un gol de otro partido, un golazo y a cobrar.

Chivas sabe ganar y sabe sufrir. El equipo de Almeyda se entrega al entrenador y se estén de lleno a la pelea. En tres jornadas el argentino ya superó los puntos realizados por el Chepo de la Torre. Está por demás decir que se nota la mano del Pelado, el equipo gana y gusta y cada día se identifica más con el hambre de su afición.

El gigante despertó y vive más que nunca. Dorados sigue siendo su seguro de vida, pero desde la llegada de los argentinos Chivas depende de sí mismo.

Tres puntos de oro y ya se ve la otra parte de la orilla.