Chivas presume sus estrellas al Atlas

El Rebaño calentó el Clásico Tapatío una manta con la leyenda “las puedes ver mas no tocar” colocada frente a la porra de los Zorros

En plena cancha del Estadio Chivas apareció una manta con la leyenda “las puedes ver mas no tocar”.
En plena cancha del Estadio Chivas apareció una manta con la leyenda “las puedes ver mas no tocar”. (Diego Alejandro Reos)

Guadalajara

Se llegó el día más esperado de la semana y con él se avivó la rivalidad más añeja del futbol mexicano, el Clásico Tapatío. En la cancha del Estadio Chivas, el Guadalajara recibió a los Zorros del Atlas no sin antes recordarles un tema sensible: quién es el equipo más ganador de la ciudad. 

Y es que en plena cancha del coloso apareció una manta con la leyenda “las puedes ver mas no tocar”, mensaje con el que el cuadro rojiblanco hizo alusión a los once títulos de Liga que ostentan en su escudo.

El mensaje no pudo ser más directo para la afición de los rojinegros, ya que la manta fue acomodada de tal manera que quedó justo frente a la grada designada para la porra del equipo visitante. No hizo falta mucha interpretación. 

La manta fue retirada antes de que ambos equipos saltaron al césped a calentar y fue entonces que ambas aficiones compitieron por ser la que sonara más fuerte dentro del estadio del Club Deportivo Guadalajara.

Aunque fueron minoría, la afición del Atlas se escuchó fuerte en el inmueble cuando comenzaron a cantar que la hinchada de Chivas era “un velorio”. Los cánticos rojinegros tuvieron efecto casi inmediato y el resto del estadio comenzó a abuchear a los de “La fiel”. 

La lluvia comenzó a caer con fuerza e hizo que gran parte de la afición buscara refugio en los pasillos del coloso, sin embargo, los grupos de animación siguieron firmes en su butaca esperando con ansias la salida de sus once jugadores. 

Ya con los 22 protagonistas en el campo la lluvia importó poco y todos volvieron a sus lugares para no perder detalle del juego, fue ahí que volvió a encenderse la guerra entre las gargantas rojiblancas y las rojinegras. 

Sin lugar a dudas el que menos pasó desapercibido fue Rafael Márquez. Cuando el capitán del Atlas fue nombrado por el sonido local, en el estadio retumbaron los abucheos pero tampoco faltaron los aplausos para el histórico capitán de la selección mexicana.

GPE