Chivas noquea a Atlas en el Clásico Tapatío

En tiempo de compensación, Jair Pereira anotó con un imponente cabezazo el gol que le dio la victoria a su equipo. 

Chivas gana Clásico Tapatío en casa.
Esta tarde Chivas ganó el Clásico Tapatío en casa. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Los Clásicos no se merecen, se ganan. Así de sencillo se resumió y definió la batalla civil de la ciudad. Chivas se impuso al Atlas con ponch, con un golpe noqueador en el último minuto.
 
Atlas no sólo llegó al Clásico como el peor equipo de la Liga y el dueño de todas las burlas en los días previos. Dentro del estadio Chivas arrasó, pues el apoyo visitante únicamente se limitó a unos 2 mil barristas ubicados en la zona alta.
 
Desde el calentamiento el Guadalajara hizo sentir a su rival su animadversión. “Sueñen rojinegros, que campeones nunca lo van a ser”, era el grito de los rojiblancos. Pero el sonido local también abonó al momento de anunciar la alineación de los pupilos de Matías Almeyda “alineación del equipo más grande de la ciudad”.
 
Durante el primer lapso Chivas fue amo y señor del balón. El Rebaño daba circulación por un lado; por el otro. Los Zorros no tenían empacho con defender con sus 11 hombres en su campo.  
 
El guión de la película se convirtió de un sentido tras los 20 minutos. El Rebaño agobió a los Zorros, pisaron terreno peligroso y antes de la media hora Omar Bravo perdonó en un mano a mano con Ustari.
 
Atlas jugaba con el cuchillo entre los dientes, mientras que el Guadalajara intentaba abrir el campo como lo habían hecho en los últimos duelos. Óscar Ustari se convirtió en factor al imponerse nuevamente frente al capitán Omar Bravo.
 
Definitivamente Rafael Márquez no extrañará el Clásico de este domingo. Cada que tocaba un balón se escuchaba un sonoro abucheo y era notorio en cada aproximación del Guadalajara que sus piernas ya no le dan para competir a velocidad.
 
Se fue el primer tiempo y también el peligro punzante de Chivas. El débil de la historia sacó el orgullo. Atlas se olvidó del miedo y se puso a jugarle al tú por tú al mejor equipo del torneo en el último mes y medio.
 
Los Zorros dominaron el complemento. Dieter Villalpando le dio dinámica al ataque y Felipe Baloy, quien ingresó por Rafa Márquez se fajó ante los dinámicos rojiblancos.
 
Atlas logró silenciar a los más de 39 mil aficionados presentes. Poncho González dio el primer susto al estrellar un derechazo en el travesaño y luego, a siete minutos del final, Rodolfo Cota se vistió de héroe al realizar un manotazo memorable frente a Gonzalo Bergessio.
 
Pero llegó el momento del éxtasis para los locales y el momento amargo para la visita. Jugándose ya tiempo de compensación, Jair Pereira se levantó solo dentro del área y mandó el balón al fondo con un imponente cabezazo. Las redes se movieron y los rojiblancos se sacudieron los nervios. Gol que definió el Clásico y sentenció a los muchachos de Gustavo Costas.