Los dudosos arranques de Chivas

El 'Rebaño' Sagrado acumula ocho torneos sin una victoria en la primera fecha; ante Veracruz, el domingo, buscarán romper esa racha e iniciar con el pie derecho su camino a la salvación

Omar Bravo, delantero de Chivas
Omar Bravo, delantero de Chivas (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

El inicio de un nuevo torneo representa para los 18 equipos de la Liga MX una nueva oportunidad de alcanzar los objetivos planteados durante la pretemporada, donde el título será siempre la máxima aspiración a concretar.

Sin embargo, cada Clausura tienen un toque más especial, pues esta edición del balompié nacional determina a la escuadra que, al término de 17 jornadas, o incluso un poco antes, estará condenando su partida a la división de Ascenso, por lo que iniciar bien este Clausura 2016 será fundamental para que los equipos inmiscuidos en ese tema empiecen a sumar desde la primera jornada.

Es bien sabido que las Chivas de Guadalajara arrastran una pelea en la tabla de cocientes desde hace ya un par de torneos, y este no será la excepción. Los dirigidos por Matías Almeyda protagonizarán una feroz lucha con clubes como Morelia, Dorados o Puebla a fin de no emigrar al Ascenso MX, sin embargo, los antecedentes del equipo tapatío en sus debuts ligueros no son alentadores para pensar en que desde el próximo domingo, cuando reciban al Veracruz, las cosas iniciarán por el camino correcto.

Cuatro años y cinco meses son los que han transcurrido desde que el 'Rebaño' obtuvo tres puntos en su presentación en la Liga; fue en la Apertura 2011, cuando bajo el mando de José Luis Real, el equipo derrotó de visita 2-0 al Atlante, en una campaña que a la larga los llevaría hasta los cuartos de final, instancia en donde fueron eliminados por Querétaro.

A partir de entonces, los rojiblancos han acumulado ocho torneos sin saber lo que es ganar en la primera jornada: cinco derrotas y tres empates son la renta del equipo en sus últimas participaciones en la Liga MX. Incluso, el propio Veracruz los superó en la fecha 1 del pasado Apertura 2015, cuando los del puerto se impusieron en casa 2-0 al todavía cuadro dirigido por José Manuel de la Torre.

Más alarmante aún, para un equipo que pelea por no descender, es la seguidilla de malos resultados que han venido tras no conseguir el éxito en su primer choque, situación de la que Chivas no está eximido.

En el Clausura 2012, con Fernando Quirarte e Ignacio Ambriz en el banquillo, el equipo obtuvo su primer triunfo hasta la jornada 8, luego de cosechar cinco derrotas y dos igualadas.

Al siguiente torneo, con el holandés John Vant Schip como timonel, los tapatíos triunfaron hasta la fecha 5, luego de dos descalabros y dos empates en los juegos anteriores.

Ya en el Clausura 2013, Benjamín Galindo y sus pupilos lograron sumar de a tres hasta la semana seis, luego de una derrota y cuatro empates.

En la campaña posterior, Benjamín Galindo seguía al mando del equipo de Jorge Vergara, y pese a que en la jornada cuatro ya conocían el triunfo, marcaron una de sus peores temporadas al obtener solo dos victorias a lo largo de 17 fechas.

Para el Clausura 2014, José Luis Real volvía a la dirección técnica, aunque los resultados no cambiaron demasiado; una victoria en sus cinco primeros encuentros acrecentaba la crisis de un equipo con cada vez mayores problemas de descenso.

Carlos Bustos ya dirigía los hilos del club en el Apertura 2015, y aunque no obtuvo el triunfo en su primer encuentro, sí logró dos éxitos seguidos en los posteriores encuentros, logro empañado por los malos resultados que acompañarían a la institución hasta la última jornada, donde alcanzaron su tercera victoria de aquel torneo.

José Manuel de la Torre volvió para regresar al 'Rebaño' a los primeros planos, además de ser la gran apuesta para eludir definitivamente los problemas en la tabla de porcentajes. El 'Chepo' tuvo un descalabro en su primer juego pero después logró 7 puntos de nueve posibles en los juegos venideros. Esta fue la temporada con mayor productividad del equipo, al colarse hasta las semifinales.

El pasado torneo, José Manuel seguía al mando de los jugadores, pero otro inicio incierto, en donde perdió cuatro de sus primeros seis cotejos, fueron suficientes para que Jorge Vergara apostara por el argentino Matías Almeyda, quien si bien logró cambiarle la cara al equipo, no fue suficiente para conseguir un boleto a la fiesta grande.

El próximo domingo, en el estadio Omnilife, Almeyda y sus hombres tienen la encomienda de romper esa racha de torneos sin un buen arranque, por orgullo y por necesidad.