“Me he equivocado con Chivas”: Vergara

Jorge Vergara, dueño del Guadalajara, aceptó que desde que compró al equipo en el 2002, ha tomado malas decisiones en cuanto a contratación de algunos entrenadores y jugadores 

Jorge Vergara, Omar Bravo, Matías Almeyda
Jorge Vergara, Omar Bravo, Matías Almeyda (Mexsport)

GUADALAJARA, Jalisco

Han pasado 13 años y cinco meses desde que el cuadro rojiblanco tiene nuevo patrón, y en ese tiempo han desfilado 25 entrenadores.

En la cuestión directiva tampoco se ha encontrado el mando ideal. Desde que llegó Jorge Vergara, el Guadalajara no ha clasificado a la Liguilla en 15 de 27 torneos disputados.

Y es evidente que esas cifras y el porcentaje dictan que hasta ahora, las cosas no han funcionado como se planearon. Mucho menos se han cumplido los objetivos que el empresario se trazó cuando adquirió a uno de los clubes más populares del futbol mexicano.

En entrevista con La Afición, el directivo se sincera y asume su culpa: "En muchas cosas me he equivocado en estos años con Chivas, siempre he sido autocrítico, si sabes lo que hiciste mal cambias, si no lo sabes, no".

Al entrar en detalles, hace hincapié en que hay inversiones que no valía la pena hacer. "Me equivoqué en avalar decisiones que no debí haber avalado, en traer técnicos que no debieron haber llegado, en traer jugadores que sabía que no iban a funcionar y lo permití".

Todo se dio en el 2002. Jorge Vergara compró al Guadalajara, un empresario que en el mundo del futbol era desconocido.

Entre los chismes que se regaron por aquel entonces, estuvo en el que afirmaron que el nuevo miembro del balompié simpatizaba con el Atlas, uno de los rivales más enconados de las Chivas.

Por supuesto, todo aquello se olvidó con los primeros discursos. Jorge despertó ilusión cuando señaló que formaría al mejor equipo del mundo y que tendría al entrenador más capaz.

¿Aún recuerda aquella promesa de que tendrá al mejor equipo del mundo?, se le pregunta. “Lo vamos a lograr, no sé cuánto tiempo nos tardemos, pero lo vamos a lograr tarde o temprano, van a ver”, respondió.

Desde aquel entonces, Chivas ha tenido momentos importantes, pero diversos sinsabores. Solo en el 2006 pudieron alcanzar el título en una Final contra Toluca, y el año pasado se adjudicaron la Copa MX. Pocos campeonatos para tantos años, lo que hoy se cuenta de Chivas no son los triunfos, sino su apretada situación en la tabla de descenso.

No ha sido sencillo su andar en el futbol, los yerros en la toma de decisiones le acarrearon muchas críticas. Lo sabe, no se altera con eso, porque en su vida ha tenido aplausos, pero también juicios fuertes.

“Ha sido muy difícil llevar las riendas de Chivas, la crítica no es tanto el problema, lo complicado es lograr el resultado con once jóvenes, es lo más difícil para sacar al equipo campeón”, relata sin alterarse, pero siempre con el optimismo de que conseguirá lo soñado.

Cuentan los especialistas en números, ayudados con algunas declaraciones del mismo Vergara, quien reveló en su momento los 100 millones de pesos que le costó Isaac Brizuela, que entre plantilla, técnicos, directivos, empleados, gastos de estadios, y todo lo que conlleva el club Guadalajara, se han invertido unos 700 millones de dólares.

Al cuadro rojiblanco se le dificulta comprar jugadores, no solo porque su filosofía desecha a los extranjeros, sino también porque los mexicanos tienen un alto costo en el mercado, y si se trata de Chivas aún más.

Y de naturalizados Jorge no quiere saber nada, porque no los contempla. Pero en el futbol en general, la inflación ha matado muchos proyectos, solo los que pueden han derrochado millones.

Entonces, ¿cuál es la fórmula para mejorar esa situación? Para Vergara “lo que debemos hacer todos los equipos es poner un tope salarial, un tope de precios”.

Así quizá, todo salga mejor en ese ámbito. Se han adquirido a varios futbolistas, pero también se voltea a ver a la cantera.

En general, el actual equipo rojiblanco es una mezcla de ambas vertientes. Una de las cosas que se le han criticado a Chivas es que entre tanto golpe, no han logrado cristalizar un ídolo desde hace mucho tiempo.

Si bien Omar Bravo se llevó las palmas al convertirse en el máximo goleador del chiverío, le ha faltado esa identificación con la tribuna, el carisma de los de antaño.

Pero de que es figura, eso es inobjetable. “Son infundadas esas ideas, tenemos al Gullit (Carlos Peña), a Orbelín (Pineda), a Omar Bravo, tenemos varios jugadores que son, no figuras, sino súper figuras”.

Y para rematar la charla con Vergara, había que insistirle con un tema que ha sido muy tocado en los últimos meses: La posible venta del equipo a Carlos Slim o a cualquier otro.

Jorge resiste, dice franco y sin entrar en más detalles que no ha cambiado de opinión al respecto. Es más, ni aunque estuviera en un aprieto de números deportivos y económicos, lo pensaría, porque no abandonaría el proyecto por salvarse él.

“No, la verdad es que no tengo ninguna intención de vender”, finaliza.