Benaiges, el chilango-catalán que busca levantar a Chivas

Llega al Verde Valle después de laborar durante dos décadas en el Barcelona, dispuesto a trabajar con la misma intensidad con la que lo ha hecho los últimos 40 años. 


Honesto, directo, gracioso, desinteresado, Benaiges confía en que no tendrá problemas en congeniar con Jorge Vergara
Honesto, directo, gracioso, desinteresado, Benaiges confía en que no tendrá problemas en congeniar con Jorge Vergara (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Albert Benaiges tiene una foto con Andrés Iniesta.

El carácter ideológico de los Benaiges no se doblegó ni ante los fusiles de la guerra civil española y se forjó a la distancia. Si su padre no le temió a las balas del generalísimo Franco, Albert (México D. F. 1955), no se achica ni ante los millones de los jeques árabes, ni le teme a los arranques de Jorge Vergara que no se caracteriza por tener mucha paciencia a sus dirigentes. 

Benaiges tiene dos hijos adoptados de Camerún, un perro que viene volando a México y una foto con Andrés Iniesta.

Benaiges nació y creció en el Distrito Federal “soy chilango” y lo dice con orgullo y sus raíces mexicanas se desarrollaron a lo largo de quince años. Creció en Coyoacán, “teníamos una granja con gallinas”, impensable que en estos tiempos este paraíso para los hipsters de la capital tenga un lugar con gallinas y huevos orgánicos. Benaiges disfrutaba de Coyoacán antes de que los extranjeros lo hicieran turístico y a los 15 años volvió a su ciudad, Catalunya cuando terminó la guerra.

Benaiges en su primera comparecencia ante la prensa demostró varias de sus facetas, honesto: “era un jugador muy malo, por eso me dediqué a formar jugadores jóvenes”; directo: “tuve que darle las gracias a un jugador que ahora es figura mundial porque no comulgaba con nuestras ideas”; gracioso: “Guardiola habla bien de mí porque soy su amigo”; desinteresado: “los chicos en Dudai no tenían hambre de futbol, llegaban en autos de lujo y no les importaba”.

Benaiges llega a Chivas luego de trabajar en el Barcelona por dos décadas, amigo íntimo de Guardiola vinculado al independentista Joan Laporta y defiende sus creencias ideológicas al límite “cuando volví a mi patria Catalunya” y lo dice con orgullo como si estuviera brindando con cava con los amigos por el Passeig de Gràcia.

Cuando salió del Barcelona su proyecto estaba tocando el cielo pues el equipo de Pep ganó el sextete en 2009 y la selección española con gol de Andrés Iniesta se coronó en Sudáfrica como la campeona del mundo.

Benaiges dice que trabajará en Chivas como lo ha hecho en sus últimos 40 años, se jacta que si pudo trabajar de la mano de Laporta y de los gastos excéntricos de los jeques en los Emiratos Árabes Unidos, no tendrá problemas en congeniar con Jorge Vergara Madrigal, cosa que ni su amigo Johan Cruyff pudo lograr con éxito.

Este reto en México Albert lo toma como la vuelta a casa, acá nació y creció. Si vuelve a Coyoacán de la granja donde tenía gallinas se topará con una horda de hispsters dispuestos a pagar por un café lo que hace unos años no desembolsarían por una comida de tres tiempos.

Él no le teme a la supuesta mentalidad del futbolista mexicano y le tira flores al más grande. “El error más severo en la historia del Barcelona es no haber fichado a Hugo Sánchez, él (Hugo) nos marcó más de 30 goles y tenía una mentalidad abrumadora” y afirma que trabajar con el talento de Chivas no será un mayor problema para su carrera.

Albert Benaiges tiene una foto con Andrés Iniesta. Pero su foto es de 1996 cuando Iniesta tenía 12 años y vivía en la casa de Benaiges porque Andrés extrañaba el calor de su casa en Albacete. Esa imagen es antes de que Iniesta debutara con el Barca y metiera el gol histórico en Stamford Bridge, ni ese gol ante Holanda en la final del Mundial o cuando ganó seis títulos en el mismo año.

Albert Benaiges es el artífice de la mejor generación de futbolistas que ha dado el futbol y hoy está en Guadalajara para buscar talento y llevarlo a los primeros planos con Chivas.