Aficionados no llenan el Omnilife y dejan sola la reventa

Los revendedores ofrecen los boletos apenas con 10 pesos arriba de los de taquilla al no poder hacer su negocio.


Los revendedores se encontraban a metros de la taquilla.
Los revendedores se encontraban a metros de la taquilla. (Miguel Rodríguez)

Guadalajara

Un golpe a los abusadores de la afición dieron los espectadores de Chivas y Cruz Azul, pues ante el mal paso de ambos conjuntos, no acudieron en su mayoría al Omnilife y afectaron también a la reventa que hizo su presencia en las afueras del Estadio ante la impunidad de las autoridades.

Los boletos que ofrecían eran los de cabecera que en taquilla tenían un precio de $100 y los revendedores pedían la misma cantidad y por los de mediocampo de $250, unos los ofrecían en $260 y otros incluso con “descuento”, en $240.

Minutos antes del partido las taquillas permanecían abiertas y al inicio del encuentro el inmueble lucía con apenas un 60 por ciento de su capacidad.

Sobre la entrada al estacionamiento una atractiva chica con playera de las Chivas se encontraba parada fingiendo esperar a alguien y a metros el revendedor, que ofrece a quienes iban llegando los boletos. En cuanto alguno le solicitaba las entradas se acercaba con la chica quien los resguardaba, por si la autoridad revisaba a la persona que se pone a ofrecerlos. 

Los abusadores de la afición se encontraban a metros de la taquilla, en los estacionamientos y accesos principales donde elementos de seguridad los observaron y sólo les pedían que “vayan a vender sus boletos más adelante, acá me estorbas”.