El Sutton despide al arquero que se comió un sándwich en un partido

El club Sutton United le pidió al portero suplente su renuncia, la cual presentó este martes, luego de que se comiera un sándwich en el partido ante el Arsenal por una apuesta

Wayne Shaw comiendo una hamburguesa
Wayne Shaw comiendo una hamburguesa (Especial )

Londres

El Sutton, club que milita en la quinta categoría del futbol inglés, despidió hoy al arquero suplente Wayne Shaw por comerse un sándwich durante el partido de la Copa Inglesa ante el Arsenal.

"Es un final muy triste para una buena historia", dijo el entrenador del Sutton, Paul Doswell, quien señaló que el club pidió al guardameta de 45 años su renuncia.

"Wayne presentó su renuncia al presidente esta tarde y ha sido aceptada", añadió el técnico en declaraciones a la emisora Sky News.

Shaw, un conocido arquero de casi 150 kilos, se convirtió en el protagonista del encuentro disputado el lunes por los octavos de final de la Copa al ser enfocado en el banco comiendo mientras en el campo aún se jugaba.

Sin embargo, el comportamiento del jugador, que pronto se hizo viral, levantó las sospechas de la Comisión del Juego británica, órgano que regula el mundo de las apuestas en el país.

Según las informaciones, la casa de apuestas Sun Bets, propiedad del diario "The Sun", había ofrecido una ganancia de 8-1 a quien se jugara su dinero a que el arquero comería un sándwich "en vivo y al aire" durante el partido.

"El club está muy decepcionado por el papel que hizo desde el minuto 82. Estamos muy preocupados por las consecuencias que esto puede tener para el club, para mí, mi asistente y todos los que forman parte del equipo", afirmó Doswell.

"Está claro que las reglas de la Asociación Inglesa no permiten apostar. Ya sea por diversión o lo que sea, es inaceptable", indicó el entrenador. "Y lo digo con mucho pesar, porque él es un buen amigo mío, pero la directiva no tenía otra opción".

El Sutton aspiraba a meterse en los cuartos de final de la Copa inglesa, pero la derrota por 2-0 ante el Arsenal, con goles del español Lucas Pérez y Theo Walcott, cortó el cuento de hadas.