ENTREVISTA | POR HIGINIO ROBLES

Alberto Lati Periodista

Alberto Lati, periodista de Televisa Deportes y ex colaborador de La afición, recupera entrevistas, anécdotas, crónicas y relatos de lo que su aventura periodística le ha permirtido conocer en cerca de 95 países a los que ha viajado.

Un viajero errante

Ciudad de México

Cuando la cámara se apaga, Alberto Lati empieza a desarrollar en su mente la manera en cómo puede contar algo más de lo que sus viajes le han dejado, cómo ir más allá del tiempo de televisión, cómo contar lo que observó, detalles e interpretaciones que la cámara es incapaz de registrar, pero el periodista posee ese olfato, esa necesidad de ir en busca de más, de contar y compartir esas vivencias. Y Alberto Lati es periodista, por ello, el viajero de Televisa Deportes se dio a la tarea de recopilar esas anécdotas deportivas y de otros temas, que le han dejado sus viajes de trabajo a cerca de 95 países. De ese andar surgió el libro Latitudes. Crónica, viaje y balón, de ediciones Cal y Arena; en el que Alberto refleja su travesía periodística, donde relata aquellos lugares, y describe aquellos rasgos de personajes que la cámara es incapaz de registrar.

-Alberto, ¿qué es ‘Latitudes’?

“Es algo que nació y pudieron ver en las páginas de Milenio, cuando tuve el privilegio de escribir en La Afición, y es intentar explorar el mundo con el balón de por medio, con el viaje de por medio, con el relato de por medio, entender que el deporte no es una criatura aislable, sino que va interactuando con fenómenos culturales, sociales, históricos, políticos, religiosos y a través de eso entender que el deporte puede ser maravilloso, pero puede ser también mucho más complejo”.

-Sobre todo porque el deporte tiene implicaciones específicas.

“Simplificar el deporte es simplificarnos a nosotros mismos, es como querer pensar que la economía no va tener ningún tipo de efecto o de consecuencia con base en lo demás que sucede en el mundo, lo cual cualquier economista en el mundo te diría que eso no va pasar. Y Latitudes pretende ser eso, también tiene un lado de bitácora de viaje, un lado de anecdotario, un lado de reflexiones, de lo que uno se va encontrando al intentarse adaptar, y fracasar en el intento, a muchas culturas. Todo lo que me apasiona: el cine, la literatura, la música, los idiomas, por ejemplo, cómo es hablar chino, qué problemas tiene; cómo es hablar alemán, cómo puedo relacionar la manera de que se habla alemán con la cultura alemana y la forma que tienen de ser los alemanes, todo eso intento reflejarlo en el libro que de fondo tiene el balón de futbol”.

-¿En qué momento se fabrica en tu mente esa idea de hacer un libro?

“Desde un principio, cuando empecé esas corresponsalías de Televisa Deportes me quedaba claro que mucho de lo que yo estaba experimentando no lo podía compartir, porque las cápsulas de televisión tienen un formato, una duración y estás sujeto a la imagen que tienes, y hay veces que no tienes la imagen de esas cosas que viviste y de esas anécdotas que quieres compartir y piensas que eso a la gente le interesa, pero luego te das cuenta que al común de la audiencia le interesa, más que lo que dice un entrevistado, cómo es el entrevistado, qué pasó con Beckenbauer cuando estabas con él fuera de cámara, cómo convives con Pelé, con Maradona, cómo es Cristiano Ronaldo cuando te saluda, qué inquietud tiene Messi cuando estás hablando con él fuera de cámara… y así con todos esos grandes del futbol, entonces piensas en todo lo que hay detrás de las cámaras y en todas las reflexiones que se quedan fuera de las cámaras y es a partir de ese momento cuando se me ocurre este libro”.

El 6 de diciembre de 2013, Alberto Lati presentó su libro Latitudes. Crónica, viaje y balón, en la Expo Guadalajara dentro del marco de la Feria Internacional del Libro.


-¿Y en qué momento lo escribes, porque los cambios de horario, tu trabajo para Televisa, dónde surge el espacio para escribir?

“Los textos previos se planearon en los lugares más recónditos que te imagines: en bares, en cafeterías, en trenes, en camiones, en momentos de urgencia en taxis, sentado en alguna esquina de una estación donde encontrara un contacto para conectar la computadora, en aviones… un domingo me despertaba a las cuatro de la mañana con ganas de escribir y así salieron 360 páginas que no puedo creer”.

-¿Qué cosas te han sorprendido de esos viajes?

“Cada país tiene su grado de sorpresa, siempre digo que Japón sorprende más que China por una razón, con China te queda claro que estás en un universo aparte; con Japón al primer metro que avanzas dices que es un universo aparte y en el siguiente metro dices ‘esto es moderno, es occidente’, puedes volver a cambiar de opinión y volverte a sentir ajeno y propio, porque Tokio es una ciudad de paradojas y Japón es un país de paradojas. Pero Sudáfrica también es una paradoja constante: negros contra blancos, pero separación al interior de los negros y separación al interior de los blancos; son lugares muy particulares que puedes ir y no enterarte de nada y decir qué bonito está Johannesburgo o puedes irte impactado de todo lo que acontece”.

-Y cuéntanos, ¿cómo es Cristiano Ronaldo?

“Cristiano Ronaldo la mejor manera de definirlo es con una frase que se da en la entrevista, le pregunto eres talentoso, técnico o rápido y me dice que las tres, ese es Cristiano Ronaldo, un tipo que va por la vida pregonando no me quieren porque soy rico, guapo y buen jugador, ese es Cristiano Ronaldo, y esa egolatría y esa vanidad hacen que sea un fenómeno, como me decía Gerard Piqué al platicar sobre él cuando fueron compañeros en el Manchester, me decía que es una máquina perfecta para hacer futbol y eso es Cristiano Ronaldo.

“Pero al margen de eso es un muchachito, me acuerdo de su imagen llegando a Old Trafford en su coche deportivo y bajándose y poniéndose el saco y analizando si se abrochaba los botones del saco, no deja de ser un muchachito al que le han pasado demasiadas cosas y que solo baja la guardia cuando le preguntas en la entrevista por el lugar en que nació, por las Islas Madeira y entonces sí se relaja y te dice, con un semblante que nunca más le he vuelto a ver, ‘es como un jardín, lo recuerdo como un jardín’, y así se refiere a este lugar en el que creció en esas islas de Portugal”.

-¿Y cómo es Messi?

“Fíjate que con Messi es complicado sacarlo de lo meramente futbolístico y eso es parte de Messi, por eso es un jugador tan total, todo lo que quieres hablar termina desembocando en futbol, sus ambiciones, sus sueños, sus ilusiones, sus pasatiempos, no llegas a ver en Messi algo diferente a la pelota y creo que eso es parte del personaje Leo Messi al que se llevaron a Barcelona para ver si podía crecer en estatura y no creció tanto, pero sí creció futbolísticamente a estas proporciones, pero con cada uno vas encontrando perfiles muy diferentes fuera de las cámaras, en el tono de voz, en las actitudes y en cómo se relacionan con el personal de prensa con sus relaciones públicas”.

-Además de deportistas, ¿qué relatos hay en ‘Latitudes’ sobre otras personalidades?

“Hay una entrevista con el Dalai Lama y una con Madonna que me marcaron específicamente y más porque se prestaron al juego de hablar sobre deportes. Hay gente que no se presta al juego y el Dalai Lama se prestó contándome cómo jugaba tenis de mesa, su opinión sobre los Juegos Olímpicos, sobre el dopaje, sobre los nacionalismos y el hooliganismo en el deporte.

Madonna se prestó para hablar de los deportistas a los que admira como Mohamed Alí, Jackie Robinson, me decía ‘si yo doy un concierto no me basta con que la gente venga a cantar y a bailar, me interesa que la gente se lleve un mensaje y eso es lo que yo admiro de un deportista, que no solo juegue o practique el deporte, sino que le dé a la audiencia otro mensaje como Jackie Robinson o Mohamed Alí.

“Ellos tuvieron eso, pero cuando estás entrevistando a Frederick De Klerk, el último mandatario blanco en la historia del continente africano y te habla de cuando decidió liberar al señor Nelson Mandela (qepd) te quedas petrificado, porque estás hablando con un pedazo de historia, que tomó una de las decisiones más importantes que la humanidad ha visto en las épocas contemporáneas”.

-¿Qué va a encontrar la gente?

“Un libro muy variado, para el futbolista de cepa, capítulos futboleros. Para la gente a la que no le agrada el futbol, pero que le gustan los viajes hay capítulos que no tienen nada que ver con el futbol. Para él que le gusta viajar cómo es adaptarte a Japón, Grecia, Alemania, China, Sudáfrica. Para la gente que le encanta la música cómo es el equipo punk de Alemania, el St. Pauli, un equipo que de futbol es lo menos importante. Para el cinéfilo, referencias muy cinematográficas en muchos capítulos…”.