21 títulos en siete años no está mal, pero he tenido suerte: Guardiola

El entrenador español dijo que los campeonatos que ha obtenido a lo largo de su carrera se debió a que pudo comandar a equipos como Barcelona y Bayern Múnich

Guardiola posando con el trofeo de la Copa de Alemania
Guardiola posando con el trofeo de la Copa de Alemania (EFE)

BERLÍN, Alemania

Pep Guardiola dijo hoy que su balance en cuanto a títulos se refiere (21 en siete años) no está "nada mal" pero admitió que ha tenido la suerte de entrenar a dos equipos como el Bayern Múnich y el FC Barcelona.

"Sí, 21 títulos en siete años son tres títulos por año, no está nada mal", dijo Guardiola en la conferencia de prensa tras la final de la Copa de Alemania que el Bayern ganó al Borussia Dortmund en los penaltis al ser interrogado por el secreto de su éxito.

"Sencillamente he tenido la suerte de haber entrenado a dos equipos extraordinarios como el Bayern Múnich y antes el FC Barcelona donde hay grandísimos jugadores que le ayudan al entrenador", dijo.

Guardiola, tras ganar contra el Dortmund su séptimo título con el Bayern, dijo que no quería que se midiera su paso por Alemania sólo por los títulos alcanzados.

"Mi paso por Alemania no se mide sólo por títulos, mi vida aquí ha sido maravillosa. Es un país en que los estadios siempre están llenos y las aficiones se respetan", dijo.

En la ceremonia de premiación, el capitán del Bayern, Philipp Lahm, le entregó la Copa a Guardiola para que el la levantase, lo que terminó haciendo después de resistirse un poco.

"Mi relación con Philipp ha sido una de las cosas más importantes de mi paso por Alemania", dijo al ser preguntado sobre esa escena.

"Es el mejor lateral derecho que he visto, desde esa posición domina nuestro juego. No entiendo porque nunca ha sido declarado el mejor jugador de la Bundesliga", agregó.

Según Guardiola, Lahm será una de las leyendas del Bayern al mismo nivel que Franz Beckenbauer, Uli Hoeness o Karl-Heinz Rummenigge.

Tras el último penalti, en la celebración, las cámaras de televisión captaron una imagen en la que Guardiola derramaba unas lágrimas.

"Los últimos meses fueron difíciles, mucha gente creía que mi trabajo no sería el mismo después de anunciar que me iba a Manchester. Pero no fue así. Seguí pensando siempre en el próximo partido", dijo.