Ramos enmudece el San Paolo y el Madrid se mete a Cuartos

El capitán de los merengues apareció cuando el equipo era agobiado por el Napoli y con dos cabezazos decretó el 1-3 y el pase a la siguiente ronda de la Champions League

Ciudad de México

Cuando el Napoli dominaba a placer al Real Madrid y se encontraba a un gol de echar a los españoles de la Champions League, apareció el capitán merengue, Sergio Ramos, para devolverle la calma a los suyos y decretar con dos cabezazos el 1-2 que ponía a los dirigidos por Zidane en los Cuartos de Final del torneo europeo; Morata puso la cereza del pastel al minuto 90. (1-3 / 2-6 global).

La caldera del Estadio San Paolo fue el primer rival con el que los actuales monarcas del certamen tuvieron que lidiar, no hubo balón tocado por Cristiano Ronaldo que no fuera abucheado por los más de 50 mil aficionados napolitanos, ni contragolpe de los locales que no provocara un estruendoso rugido de aliento en las gradas.

El escenario estaba puesto para una noche trágica para el Madrid, que al minuto 25 se vio abajo en el marcador con un gol de Mertens, que recibió pase filtrado por la banda izquierda y que definió cruzando su disparo ante la salida de Keylor Navas.

Así se fueron al descanso, con la promesa de un complemento trepidante que Sergio Ramos se encargaría de liquidar.

Cuando mejor atacaba el Napoli, cuando se respiraba el segundo gol que los pusiera en los Cuartos de Final contra todo pronóstico, llegó el capitán blanco con la especialidad de la casa: la pelota parada.

Tiro de esquina por el costado izquierdo que encontró la dominante figura del sevillano, quien metió potente testarazo que dejó sin oportunidades a su compatriota 'Pepe' Reina. 1-1 en el marcador que devolvía la calma a los de Zidane y que obligaba a los italianos a convertir otros dos goles.

Al minuto 56, un nuevo tiro de esquina terminó con toda aspiración de los locales, de nueva cuenta Sergio Ramos remató dentro del área y apagó los escasos gritos que seguían alentando desde las tribunas. De nuevo el 'bombero' apagando situaciones críticas.

Agonizaba el encuentro cuando Álvaro Morata, un viejo conocido decretó el 1-3 definitivo con un disparo dentro del área que solo redondeó la fiesta blanca.

Con sufrimiento pero el Real Madrid logró los deberes en territorio italiano, cortando una racha de casi 30 años sin vencer en este estadio; ahora solo esperan a su rival para seguir aspirando a refrendar el título conseguido en Milán el año pasado.