Las protestas de los futbolistas

El caso del Racing de Santander tan sólo es uno de muchos que se han dado alrededor del mundo y que pone a los futbolistas en pie de guerra en busca de mejores condiciones

Jugadsores de Atlas entrenando con la playera al reves
Jugadsores de Atlas entrenando con la playera al reves (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

La protesta realizada por el Racing de Santander en el partido frente a la Real Sociedad, correspondiente a la Copa del Rey, por el adeudo de cuatro meses de sueldo que mantiene su directiva con ellos, viene a demostrar que el futbol no siempre es aquél mundo de glamour y ganancias millonarias.

La actitud valiente de los jugadores del Racing, que decidieron hacer un parón en cuanto arrancó el partido frente a la Real, no es un casi atípico en el futbol mundial, por el contrario, hay varios antecedentes de protestas de jugadores.

En La Afición te hacemos un recuento de las protestas más curiosas en los últimos tiempos por parte de equipos de futbol.

FK Radnički (Serbia)

En 2009, este humilde equipo de la Segunda División de Serbia aprovechó su partido frente al líder del torneo, el Sloge Kraljeva, para protestar por el atraso en el pago del sueldo de sus futbolistas. Al momento de darse el pitazo inicial, los integrantes del Radnicki se sentaron en la cancha y se negaron a jugar. Tras una charla con el árbitro, fueron convencidos y el juego se reanudó. Al final perdieron 1-0.

Zoran Vaskovic, jugador del equipo, explicó que "todos estábamos de acuerdo en hacerlo porque los dueños no quieren hablar con nosotros. Los dueños nos prometieron un pago de sueldos pero no lo hicieron. Por eso hicimos esto, como protesta".

Millonarios (Colombia)

El año pasado, en el mes de julio, jugadores del Millonarios de Colombia mostraron pañuelos con la leyenda: "No al veto, ley concertada para futbolistas", en protesta por el proyecto de ley laboral para los futbolistas propuesto por el Ministerio de Trabajo para el cual no se sentían escuchados.

Las molestias de los futbolistas radicaban en que el gobierno asumiera que los jugadores requieren seguridad social, estabilidad, incremento de salarios, horarios de trabajo, jornadas de descanso, términos específicos en situaciones de justa causa, es decir, reglas claras de juego para su actividad en el contexto de los códigos laborales de Colombia.

En otros frentes de la liga colombiana, varios equipos también se unieron a la protesta permaneciendo sentados en el círculo central de la cancha por 30 segundos al momento del pitazo inicial.

Sao Paulo-Flamengo (Brasil)

El año pasado, en un partido correspondiente a la fecha 34 del Brasileirao, jugadores del Sao Paulo y Flamengo protestaron contra la Confederación Brasileña de Futbol a fin de obtener mejoras laborales.

La iniciativa, encabezada por el arquero paulista Rogerio Ceni, consistió en que las dos escuadras ingresaran al campo de juego con una manta que decía "CBF: ¿Y el sentido común?".

Después, al momento de arrancar el partido los futbolistas, sin moverse, comenzaron a prestarse el balón con pelotazos sin sentido.

La razón de la protesta es que los jugadores buscaban mejores condiciones laborales, en especial ampliar sus tiempos de descanso y tener garantizados al menos 30 días de vacaciones al año.

Atlas (México)

En 2011, los jugadores del Atlas saltaron a la cancha de entrenamiento de Colomos con el uniforme al revés, en protesta por el atraso de mes y medio de pago de sus sueldos.

La decisión de los jugadores tomó por sorpresa al entrenador Benjamín Galindo, quien después de platicar con ellos también se volteó la camiseta y el resto del cuerpo técnico hizo lo mismo.

El hecho generó conflicto en el entonces director deportivo rojinegro, Rafael Lebrija, y el técnico Galindo.

Racing (España)

La de hoy no ha sido la única protesta del Racing por la falta de pago. El pasado 10 de enero, en un duelo frente al Almería, los de Santander decidieron quedarse parados en la primera jugada del encuentro.

Al momento del pitazo inicial, los de Racing cedieron el balón a su rival, con quien ya habían pactado que jugaran el balón hacia su campo. La pelota se fue por la banda sin que ningún jugador del Santander se moviera.