Porto está más cerca de los octavos en Champions

Pese a terminar el encuentro ante Copenhague sin goles, los Dragones se mantienen como segundos en el Grupo G con ocho puntos, dos más que los daneses; 'Tecatito' Corona inició de titular 

Jesús 'Tecatito' Corona jugó en el empate del Porto ante Copenhague en Champions League
Jesús 'Tecatito' Corona jugó en el empate del Porto ante Copenhague en Champions League (AFP)

Copenhague, Dinamarca

El Porto se llevó un punto de Copenhague que lo deja muy cerca de los octavos de final en un partido igualado y sin muchas ocasiones en el que cada equipo se repartió una parte.

Al equipo portugués le basta con empatar en su casa en el último partido contra un Leicester ya clasificado como primero, mientras que el Copenhague necesita ganar a domicilio al desahuciado Brujas y esperar una derrota del Porto.

Llegaba el equipo danés sin sus dos delanteros titulares, Cornelius y el paraguayo Santander, su principal referencia en ataque, dos bajas de difícil substitución aparentemente.

Solbakken quiso mantener el 4-4-2, con Pavlovic -su único atacante nato sano- y adelantando al extremo Verbic. Lo que perdió en gol y presencia física lo ganó en juego combinado y velocidad.

El Copenhague se hizo pronto con el mando, tuvo más la pelota y fue el único que llevó peligro real en la primera parte, con un tiro de Ankersen que desvió Casillas y un cabezazo de Johansson que se fue fuera por poco.

El Porto arrancó mejor, pero se fue desinflando poco a poco. A los portugueses les costaba igualar la intensidad local y en ataque no lograban hilvanar una jugada, completando un primer tiempo discreto.

Otra cosa fue el segundo, porque el equipo portugués dio un paso adelante y se fue a por el partido. Monopolizó la pelota y empezó a crear juego y a asustar, sobre todo por la banda derecha, con el mexicano Corona muy activo.

Tuvo el gol André Silva en un doble remate a bocajarro que salvaron entre Olsen y un defensa. Y en otro tiro de Danilo tras saque de córner que volvió a tocar el portero.

Al Copenhague, en cambio, se le nublaron las ideas y se le acabó el oxígeno. Y sin su pareja de delanteros habitual, ni siquiera le quedó el recurso al juego aéreo, por lo que casi ni pisó el área rival. Ni media ocasión tuvo en una gris segunda parte.