Europa, un sueño efímero

Desde 1981, con la inclusión de Hugo Sánchez en el Viejo Continente, 52 jugadores más han seguido sus pasos; 37 regresaron a México, 15 se mantienen, pero pocos se consolidaron

Manuel Vidrio apenas si jugó con el Osasuna, Efraín Juárez no se afianzó en el Celtic escocés Y Aarón Galindo en su paso por el Frankfurt
Manuel Vidrio apenas si jugó con el Osasuna, Efraín Juárez no se afianzó en el Celtic escocés Y Aarón Galindo en su paso por el Frankfurt (Mexsport)

Ciudad de México

Jugar en el futbol de Europa es sinónimo de consagración para cualquier aspirante a profesional. Sin embargo, durante los últimos 35 años, desde que Hugo Sánchez abrió las fronteras del Viejo Continente, muchos han partido con la encomienda de triunfar y el aval de sus cualidades, pero en el camino han perdido el rumbo de sus metas y han regresado a casa antes de lo previsto, con más penas que títulos en su palmarés.

Desde la explosión de Hugol con el Atlético y Real Madrid, hasta ahora, 52 futbolistas han emigrado a Europa, con la mira puesta en emular a Sánchez, sin el éxito esperado. De este grupo, si bien se mantienen 15 embajadores en la actualidad, el resto, fracasó, en su mayoría, en su intento por consagrarse y demostrar ante la élite sus características. Hay sus excepciones.

Además de Hugo, Rafael Márquez labró una trayectoria repleta de logros en el futbol de Francia, España e incluso en Italia. El káiser mexicano sumó 12 temporadas en el máximo circuito europeo y completó 15 campeonatos, incluidas dos Champions League; detrás de él, Nery Castillo con 10 cetros, casi todos en Grecia, en 12 años en el Viejo Continente. A Carlos Salcido le bastaron cinco campañas para consolidarse en el PSV Eindhoven, donde sumó tres campeonatos.

Pavel Pardo y Ricardo Osorio dejaron huella en el modesto Stuttgart que ganó la Bundesliga en 2007; Francisco Maza Rodríguez exhibió condiciones de liderazgo y militó entre Holanda y Alemania; aunque no levantó título alguno, Gerardo Torrado se fogueó en distintas divisiones de España, hasta tal punto de llamar la atención del Sevilla, donde prestó sus servicios. Antes de recalar en Cruz Azul, pasó cinco temporadas en Europa. Esto, sin contabilizar a los vigentes exponentes, es lo más destacado en más de 30 años de mexicanos en Europa.

Más de una veintena de futbolistas, incluido Alan Pulido, refuerzo millonario de Chivas, pasaron menos de 24 meses lejos de la Liga Mx y sin dar muestra de su talento, razón por la cual, en la mayoría de los casos, volvieron. En su momento, Javier Aguirre, Manuel Negrete, Cuauhtémoc Blanco o Francisco Palencia, migraron con maletas cargadas de ilusiones, pero el tiempo se encargó de mostrarles complicaciones en el camino.

Otros que pasaron más de dos años en Europa, como Luis García Postigo, Antonio de Nigris, Guillermo Franco o Giovani dos Santos, decidieron volver por cuenta propia. Gio se refugió en la MLS, mientras que El Tano, cuando marcaba goles en Grecia, con el Larisa, le sorprendió la muerte. Vivía su mejor momento y acumulaba cuatro años labrando una modesta carrera en Europa.

Jóvenes promesas también han acudido al Viejo Continente a la espera de minutos y continuidad, para exhibir sus condiciones. Pero al igual que Alan Pulido, sin conseguirlo. Como él, en su momento, Pablo Barrera, Efraín Juárez, David Izazola, ahora retirado, Taufic Guarch, Ulises Dávila, el propio Edson Rivera, dieron el salto, pero más temprano que tarde había sido repatriados para intentar rescatar sus carreras de la ignominia.

Futbolistas de experiencia como Aarón Galindo, Manuel Vidrio, Omar Bravo, Francisco Fonseca y hasta Jared Borgetti, se atrevieron a marcharse a Europa con una carrera en plenitud, pero allá se encontraron con situaciones las que no estaban acostumbrados en México. Comenzaron de cero y les costó adaptarse a la rutina.

UN POCO DE TODO

Actualmente, Andrés Guardado, capitán y símbolo del PSV holandés, así como Javier Hernández, goleador del Leverkusen, son los mayores exponentes del futbol mexicano en Europa. En Portugal, tanto en el Porto como en el Benfica, Héctor Herrera, Miguel Layún y Jesús Corona, así como Raúl Jiménez, respectivamente, se han hecho de un lugar. Aun así, Europa es un sueño efímero.