Un liga extraña, sin Casillas y Xavi

El futbol español vivió su edad de oro agarrado a estos dos emblemas, dos jugadores apreciados por su despliegue especial en el campo y por su comportamiento fuera de él.

Iker Casillas y Xavi Hernández
Iker Casillas y Xavi Hernández (DPA )

MADRID, España

La nueva edición de la Liga española no es una más. Será la primera temporada sin Iker Casillas y Xavi Hernández, dos jugadores únicos que marcaron el devenir de un fútbol y unos valores admirados en todo el mundo.

El futbol español vivió su edad de oro agarrado a estos dos emblemas, dos jugadores apreciados por su despliegue especial en el campo y por su comportamiento fuera de él. Honraron el deporte y a sus respectivos clubes, aunque el final fue muy diferentes según cada caso.

A sus 35 años, Xavi puso fin a 17 temporadas en el primer equipo del Barcelona. Lo hizo lleno de elogios y emociones para concluir su carrera en el exótico Al Sadd de Qatar, que le llenará el bolsillo de petrodólares y le permitirá comenzar a preparar su futura carrera como entrenador.

"Espero que no sea un adiós, sino un hasta luego", dijo el jugador catalán en una emotiva despedida que tuvo la promesa de regresar pronto al club de su corazón. Parece llamado a ser un día entrenador del Barcelona.

En cambio, Casillas sí seguirá durante más tiempo en el fútbol de elite. Con 34 años, cambió el Real Madrid por el Porto, equipo de Liga de Campeones, pero un destino notablemente más tranquilo que el su equipo de toda la vida.

Acostumbrado a ser aclamado y venerado por sus intervenciones milagrosas, Casillas vivió en los tres últimos años la otra cara del fútbol al generar una profunda división entre su propia hinchada, con un sector que no paró de abuchearlo durante los partidos en el Santiago Bernabéu.

"Se va porque está hasta los huevos", dijo en julio su presidente, Florentino Pérez, antes de comenzar un tibio y extraño homenaje de despedida del club blanco, muy alejado de su grandeza.

Fue un final sustancialmente diferente a lo que vivió Xavi en su adiós como azulgrana.

"Espero que me recuerden como una buena persona", dijo el arquero madrileño entre lágrimas, unas palabras que reflejaron toda la tensión que vivió en los últimos tiempos y que mostraron la existencia de un sector empeñado en manchar la imagen del jugador.

Xavi lamentó la forma en que se marchó Casillas del Real Madrid. "Se va al Porto y estoy seguro de que será recibido como un héroe. Fuera de aquí le valorarán más. Yo, por todo lo que me ha pasado en el Barça este año, me considero la excepción, un afortunado, pero Iker merecía el trato que él siempre tuvo con los demás".

Casillas y Xavi fueron los artífices más emblemáticos del "milagro español", cuyo fútbol marcó una época con las conquistas de un Mundial y dos Eurocopas entre 2012 y 2016. Si Xavi definió un estilo único, agarrado a la posesión y las combinaciones con el balón, Casillas añadió la parte épica y emocional a las conquistas.

"No habrá otro jugador como Xavi", anunció el seleccionador español, Vicente del Bosque, al analizar su retirada.

Efectivamente, la selección española continúa buscando a un jugador capaz de asumir el liderazgo y la defensa de un estilo. No lo consiguió todavía y lo está pagando con actuaciones que de momento no satisfacen a su hinchada.

Por su parte, Casillas intentará en el Porto recuperar la categoría de jugador estelar para apurar sus opciones de ser el arquero titular de la selección española en la próxima Eurocopa.

Y las especulaciones anuncian la posibilidad de que tenga que pelear el puesto con David de Gea, serio candidato a ocupar el puesto que Casillas defendió en el Real Madrid hasta junio.

Lo que está fuera de toda duda es que la Liga española se quedó sin sus dos últimas grandes leyendas. Xavi se fue del Barcelona con la impresionante cifra de 24 títulos en 768 encuentros, mientras Casillas consiguió 10 trofeos mayores en 725 partidos con la camiseta blanca.

Pero la trascendencia de ambos jugadores va más allá de los números. El catalán y el madrileño construyeron a lo largo del tiempo una sólida relación de amistad sólo quebrada en algunos instantes por la influencia de José Mourinho, entrenador del Real Madrid entre 2010 y 2012, y gran azote del Barcelona.

Los dos jugadores recibieron el Premio Príncipe de Asturias del Deportes 2012 en reconocimiento del "comportamiento deportivo y compañerismo" que mostraron durante toda su carrera, una distinción notoria si se tiene en cuenta que cada uno defendió los colores de dos encarnizados enemigos deportivos.

Será el Año I después de Xavi y Casillas, dos ejemplares personalidades que marcaron una época para siempre.