Griezmann y Vela, la sonrisa y el desdén de la fortuna

En un lapso de un par de años, luego de haber sido una dupla espectacular en la Real Sociedad, las respectivas carreras futbolísticas del francés y del mexicano han tomado rumbos radicalmente distintos

Griezmann y Vela
Griezmann y Vela (Reuters / Imago 7)

Ciudad de México

Hace no mucho tiempo, poco más de dos años para ser exactos, una de las sensaciones más grandes que surgieron en la Liga de España, y que vino a dar un refresco a la película de siempre de la carrera entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, fue la que armó la dupla protagonizada por el mexicano Carlos Vela y el francés Antoine Griezmann. Dos jugadores desequilibrantes, explosivos, verticales y con una pegada demoledora. Ambos jugadores fueron la cabeza de un equipo que, luego de haber estado tres años en la Segunda División, llegó a ser cuarto lugar en España y a jugar la Champions League en la temporada 2013-2014.

La química que esta dupla logró durante el tiempo que estuvo junta en la Anoeta fue una garantía de buenos resultados para el equipo. Sin embargo, ahora, dos años después de que la amalgama entre Vela y Griezmann rindiera grandes frutos para la Real Sociedad, las realidades de este par de jugadores es muy diferente: A uno le sobra ganas, hambre, compromiso y futbol. El otro, desafortunadamente, le falta compromiso, ganas, ambición, igual le sobra juego, pero lo da a ‘cuenta gotas’.

Coincidentemente, ambos futbolistas no se hicieron del todo dentro del futbol de su país. Vela, como todas sabemos, emergió de la cantera de Chivas y fue parte de aquella inolvidable generación “dorada” del Mundial Sub 17 de Perú 2005. Su destacada actuación en dicha Copa del Mundo juvenil le sirvió para llegar a las filas del Arsenal, pero nunca terminó por ganarse un lugar en el equipo de los Gunners. Anduvo en varios equipos, para que llegara a la Anoeta en 2011. Griezmann, por otro lado, estuvo en el Montepellier desde los 14 años, pero fue descubierto por visores de la Real Sociedad, para que posteriormente debutara en el club en 2009. 

En las tres temporadas que estuvieron juntos en el cuadro albiazul, Carlos Vela y Antoine Griezmann se combinaron para hacer un total de 89 goles, sacaron a la Real Sociedad de los últimos lugares de la tabla, para ponerla en puestas europeos, sin embargo fracasaron en su intento de sobresalir en la Champions League, al quedarse en fase de grupos, pero su éxito ya se había manifestado. 

La brecha existencial para ambos jugadores fue el Mundial de Brasil 2014. A partir de ahí, la carrera de ambos tomó rumbos complemente diferentes. Vela, luego de la telenovela que protagonizó durante más de tres años, se conformó con ver como su Selección lo hacía olvidar con el buen desempeño futbolístico que mostró en el Mundial –aunque se quedó en la misma instancia de siempre- mientras que Griezmann se ganó a pulso un lugar en ‘Les Bleus’, hizo una convincente Copa del Mundo, incluso fue titular, para su Selección llegara hasta los Cuartos de Final. 

Después de la Copa del Mundo, el dúo dinámico se separó, en gran medida, por lo que ambos jugadores representaron. Vela no le interesó tomar la oportunidad que representaba un Mundial y Griezmann fue fichado por el Atlético de Madrid, haciéndose valer por lo hecho con su selección.

Para definir lo que ha pasado con el francés se necesita muy poco: Es un jugadorazo en toda la extensión de la palabra. El galo llegó a ser, por ciertos momentos, una sombra tras de Vela en el conjunto ‘Txuri-urdin’, que no era mucho del agrado de los franceses, pero que se fue ganando un lugar en las convocatorias de Deschamps al ir dejando poco a poco a tipos como Samir Nasri, Alexandre Lacazette, y más recientemente a jugadores como Mathieu Valbuena y Karim Benzema. Hoy Griezmann es uno de los jugadores más completos del orbe, haciéndose una pieza clave del sistema de los ‘Colchoneros’, que se ha madurado de la mano de Simeone, es uno de los preferidos en la Selección francesa, además de ser envidiado por los clubes más importantes de Europa. 

Vela es un futbolista extremadamente dotado, pero como ya lo hemos mencionado, su gran impedimento para crecer es su indisciplina, su poco compromiso y su falta de ambición, incluso, en ocasiones, da la sensación de que la denominada ‘Hiena’ –que es como se le conoce a Vela- juega al futbol por obligación y por necesidad de sobrevivir, no por un gusto genuino hacia éste deporte. Quizás, lo anterior, sea la gran diferencia entre el francés, que hoy se regodea con las mieles de éxito en el Atlético de Madrid y en la Selección de Francia, y el mexicano, que se sigue manteniendo alejado de la Selección, además de haber perdido la titularidad y la confianza en la Real Sociedad, en donde se esperaba que volviera a hacerse de el liderato del equipo, pero hasta el momento no ha sucedido. 

Hace dos años, el nombre de Vela retumbaba como el de un fastuoso refuerzo para clubes como el Real Madrid, el Barcelona o el Bayern Múnich, hoy no tiene más que ir considerando ofertas de la MLS.