Juventus vs. Barcelona: la gloria absoluta

Culés y bianconeris buscarán coronar un gran año con la Champions League y, de paso, convertirse en el octavo equipo que consigue el triplete en la historia

Messi y Tevez, frente a frente
Messi y Tevez, frente a frente (AP)

Ciudad de México

El 17 de mayo de 2006, el Barcelona tocó el cielo en París al conquistar su segunda Liga de Campeones de Europa (14 años después de la primera), empezando así una etapa dorada de títulos. Dos meses después, en Italia, el Tribunal de Justicia de la Federación Italiana de Futbol decretó el descenso de la Juventus de Turín al comprobar su participación en el llamado Calciopoli (arreglo en las designaciones de árbitros). La Vecchia Signora bajaba al infierno.

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Nueve años han pasado desde aquel verano tan contrastante de 2006. El Barcelona se convirtió en un equipo de época de la mano de una grandiosa generación encabezada por Lionel Messi, Xavi Hernández y Andrés Iniesta. Lo disputó todo y lo ganó todo: 2 Champions, 5 títulos de Liga, 3 Copas del Rey, 4 Supercopas de España, 2 Supercopas de Europa y 2 Mundiales de Clubes.

Y en un momento del camino, aguantó el vendaval que supuso la salida de Pep Guardiola —el arquitecto de este conjunto—, para afrontar la dura transición con Tito Vilanova (fallecido en 2014) y Gerardo Martino, para finalmente reinventarse con Luis Enrique y con el asturiano recobrar por completo el tono de sus colores.

En cambio, el andar de la Juve no fue para nada placentero. En 2006 tuvo que lidiar con la vergüenza de ser un tramposo en la Serie B del Calcio. Despojado de sus últimos dos títulos de Liga, este gigante caído no tuvo de otra más que reestructurarse para subsistir y después renacer.

Solo un año estuvo en el infierno y de la mano de los caudillos Gianluigi Buffon, Alessandro del Piero, David Trezeguet y Mauro Camoranesi (estos dos últimos más a fuerza que por gusto) logró su regreso a la Serie A. Pero estar en el máximo circuito no le garantizó ser un equipo glorioso. Tomó su tiempo. Cinco años. En 2012 volvió a gobernar Italia, pero en Europa no brillaba, hasta este 2015, en el que recuperó la grandeza de la Vecchia Signora.

EL GIGANTE BIANCONERI

Gianluigi Buffon nunca ha ganado la Liga de Campeones de Europa. El portero de 37 años ha vivido de todo con el club de sus amores, desde dominar el Calcio hasta el descenso a la categoría B. En 2003 pudo haber ganado la Orejona, pero el Milán se interpuso en el camino.

Parecía que Gigi ya no volvería a tener una nueva oportunidad, tomando en cuenta la crisis por la que pasa el futbol italiano en los torneos europeos en los que han dejado de ser protagonistas.

Como muestra, en la edición pasada la Juventus quedó eliminada en la fase de grupos y solo el Milán calificó a octavos, quedando en esa misma instancia; en ésta, la Juve fue la única que avanzó a la siguiente ronda.

Pero la Vecchia Signora se supo armar y con un Carlos Tévez encendido busca dar la gran sorpresa en la Champions. La columna vertebral la conforman Buffon, Pirlo, Vidal y Tévez, esa es la apuesta certera y para nada subestimable de los italianos.

El conjunto bianconeri está dando la cara por una Liga enterrada en el pasado. No de la manera más lucidora, pero sí de la más efectiva.

Fue segundo del Grupo A, por debajo del Atlético de Madrid, y después empezó a romper los pronósticos.

En octavos, el conjunto de Massimiliano Allegri despachó a un alicaído Borussia Dortmund; después, en cuartos, se topó al Mónaco al que venció con oficio y catenaccio (un solo gol en 180 minutos); en semifinales frente al Real Madrid vino la prueba para que diera el golpe a la mesa, y así lo hizo, ganó en la ida 2-1 y en la vuelta (en el Bernabéu), empató 1-1.

Hoy es la cita histórica para la Juve. Conquistó el Calcio con comodidad, después venció en la Copa a la Lazio por 2-1 y ahora quiere el triplete, para demostrar que el episodio de hace nueve años fortaleció al gigante italiano.

UNA DÉCADA BLAUGRANA

Después de la salida de Guardiola en 2012, Barcelona tuvo que empezar a reconstruirse antes de que su legado se extinguiera como sucedió con el proceso de Frank Rijkaard.

Fueron dos años complicados, sobre todo el último (2014) cuando no se ganó ninguno de los tres títulos en disputa.

La directiva apostó por Luis Enrique; sin embargo, el inicio no fue sencillo, ya que los resultados sembraron dudas y las versiones de un distanciamiento con Lionel Messi eran más continúas. El asturiano se mantuvo firme, respaldado por la directiva, y poco a poco apoyado por el juego del argentino.

Es evidente que cuando Messi está en forma se vuelve un jugador de otro planeta. Si antaño el argentino deslumbraba con magia que desplegaba con Xavi Hernández y

Andrés Iniesta; ahora, sorprende con la voracidad que demuestra junto a Luis Suárez y Neymar. Este tridente ha marcado 120 goles en todas las competiciones.

No fue fácil. La suspensión de Suárez por la mordida a Chiellini (baja para esta Final) en el Mundial obligó a que no se adaptaran de inmediato, pero una vez que encontraron su ritmo, se han vuelto sencillamente espectaculares. Barcelona tardó en carburar, pero cuando lo hizo se adueño de la Liga, le dio un paseo al Athletic y ahora busca su segundo triplete de la historia. El primero lo consiguió en 2009, justo cuando Guardiola empezó a esculpir su legado.