Cruz Azul, cuarto lugar del Mundial de Clubes

La Máquina cayó en penales ante el Auckland City (4-2), último duelo del año para los celestes, quienes ya planean el siguiente torneo en México 

Marruecos

La revelación Auckland City ganó los penales al Cruz Azul (4-2 tras empate 1-1), en Marrakech, en el pulso por el tercer puesto del Mundial de Clubes.

Los neozelandeses se adelantaron por medio del holandes Ryan De Vries (45+2'), pero el ecuatoriano Joao Rojas (57') puso el empate con el que acabaron los noventa minutos.

"Fue un fracaso rotundo. Hay que tener vergüenza"

Francisco Javier ‘Maza’ Rodríguez  

Sin alargue, el partido fue directamente a una resolución por penales y allí los fallos de Mauro Formica e Ismael Valádez condenaron al campeón de la Concacaf.

El cuento de hadas del Auckland, el "campeón moral" del Mundial de Clubes, según su entrenador español Ramón Tribulietx, comenzó derribando por sorpresa a dos africanos, el Moghreb Tetuán marroquí (4-3 en penales tras 0-0) y el Setif argelino (1-0), antes de plantar batalla al San Lorenzo argentino, llegando a forzar el alargue antes de perder allí por 2-1.

Este tercer puesto es la clasificación más brillante en la historia del torneo para un equipo de Oceanía, un continente que nunca había llegado hasta las semifinales.

El propio Auckland tenía el quinto puesto del Mundial de 2009 como su actuación más brillante en sus seis participaciones anteriores.

Por contra, el Cruz Azul firmó un papel decepcionante en un torneo que disputaba por primera vez y donde se quedó con un discreto cuarto lugar, sin poder igualar los mejores resultados del país, las terceras plazas de Necaxa en el 2000 y de Monterrey en el 2012.

El Cruz Azul empezó más entonado en el partido y dispuso de las primeras ocasiones, con un balón de Alejandro Vela al que no llegó por poco Joao Rojas (11) en boca de gol y luego un disparo de Marco Fabián con la zurda, que atajó Jacob Spoonley, arquero suplente habitualmente en el equipo neozelandés.

La mejor ocasión la tuvo el Auckland antes del descanso en las botas del argentino Emiliano Tade, en un mano a mano (27) en el que salvó el guardameta Jesús Corona, y luego el propio Tade lo intentó en el 41.

PENA MÁXIMA

Cuando todo el mundo pensaba ya en el descanso, un centro de Tade para su compañero Ryan De Vries (45+2'), quien recibió en el área y cruzó lejos del alcance de Corona, permitió al holandés firmar su segundo gol en este Mundial y poner al Auckland por delante.

En la segunda mitad, el Cruz Azul entró con rabia y Rojas estuvo a punto de empatar con un remate de cabeza que cruzó demasiado (51'), antes de que un tanto, igualmente de cabeza, le fuera anulado al argentino Formica (53') por fuera de juego.

El gol del empate llegó en el 57, en un nuevo remate de cabeza de Rojas que despejó el defensa japonés Takuya Iwata, pero el rechace fue para el ecuatoriano, que esta vez con el pie no perdonó.

Sin apenas ocasiones claras, salvo otro intento de cabeza de Formica (85') que detuvo Spoonley, el partido fue a los penales para decidir el tercer clasificado, donde el Auckland sólo falló uno (John Irving, al larguero), por los dos que erraron Formica (alto) y Valádez (paró Spoonley).