Tensión política empaña el Venezuela vs. Colombia

La eliminatoria de Conmebol entre el combinado vinotinto y el conjunto cafetalero causa controversia por los problemas gubernamentales entre ambas naciones

Colombia y Venezuela, un duelo más allá del futbol
Colombia y Venezuela, un duelo más allá del futbol (AFP)

Ciudad de México

Rumbo al Mundial de Rusia 2018, las eliminatorias en las diversas confederaciones de la FIFA continuarán del 28 de agosto al 5 de septiembre; en las cuales, habrá partidos que generan expectativa gracias a la importancia que tienen en el camino a la calificación al máximo certamen a nivel selecciones o por ser enfrentamientos entre dos potencial del balompié.

No obstante, en la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) se disputará un cotejo que llama la atención no por el ámbito futbolístico, sino por las tensiones sociales y políticas que existen entre ambos países: Venezuela vs. Colombia.

El próximo jueves 31 de agosto, el combinado Vinotinto recibe al conjunto cafetalero en el estadio Pueblo Nuevo ubicado en la provincia de Táchira, en juego correspondiente a la jornada 15 de las eliminatorias sudamericanas. Esta localidad se encuentra en la frontera de ambas naciones, ahí se han suscitado conflictos que han terminado en el cierre del paso de un país a otro.

Los desacuerdos en Táchira comenzaron en 2015 cuando se dio un enfrentamiento entre militares venezolanos y contrabandistas, mismo que resultó con tres soldados heridos, además de un civil; a lo cual el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reaccionó con un proceso de deportación de colombianos, así como la militarización y cierre de las fronteras bajo el argumento de que la crisis económica e inseguridad en el poblado se generaba de la migración de paramilitares cafetaleros a tierras venezolanas. Sin embargo, días después estas medidas fueron revocadas.

La incertidumbre en los límites territoriales volvió el pasado fin de semana cuando el gobernador del departamento colombiano de La Guajira, Weildler Guerra, imputó a miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de haber invadido su territorio. A este hecho, el gobierno de Colombia respondió con una protesta ante su país vecino, aseverando que el acto pudo haber finalizado con un incidente a nivel internacional.

Por otra parte, la tensión existe, también, gracias al rechazo del Estado colombiano hacia el gobierno de Nicolás Maduro y su manera de llevar el control del país mediante imposiciones gubernamentales, censuras y privación de la libertad de expresión en la sociedad.

Respecto al partido, las autoridades deportivas venezolanas informaron que habrá seguridad en las fronteras para salvaguardar la integridad de los futbolistas cafetaleros e igualmente la de sus aficionados.