"No vengo a quedar bien con nadie": Arturo Brizio

Al frente de la Comisión Arbitral, el nuevo encargado desea  dejar huella, pero de manera positiva; anhela que la estabilidad vuelva a la institución


Arturo Brizio, presidente de la Comisión de Arbitraje
Arturo Brizio, presidente de la Comisión de Arbitraje (Imago7)

Ciudad de México

Arturo Brizio se distinguió a lo largo de su carrera por ser un árbitro recto, un tipo justo dentro de la cancha y correcto de las formas fuera de ella, que vestido de negro o amarillo, impartía justicia; disputó dos Copas del Mundo (1994 y 1998), en las que dio muestra de su impronta y características, pues no le tembló la mano, incluso ante referentes mundiales, como Zinedine Zidane, al que tuvo que expulsar por una entrada desmedida del ‘10’ de Les Bleus y en la primera ronda del certamen.

Y fueron estos antecedentes, además de una limpia trayectoria de más de 15 años, lo que recientemente le convirtió en el nuevo responsable de la Comisión de Arbitraje, misión de la que espera salir airoso.

Ante un panorama desconocido, incierto y repleto de trabas, pues hoy en día hablar de los árbitros mexicanos es hacerlo de negligencias en el trabajo, Brizio se remanga la camisa y tratará de impartir justicia, de la misma manera en la que lo hacía cuando era uno de los más respetados colegiados de México.

¿Cómo fue el contacto por parte de la FMF para ofrecerte la Comisión de Arbitraje?

Me contactó Decio de María (presidente Federación Mexicana de Futbol), me preguntó si yo tenía algún interés de ser el presidente de la Comisión de Arbitraje. Yo contacto a los muchachos, a Roberto García Orozco, para preguntarle, cuál es el sentir del grupo y ellos me dicen que hay un beneplácito para que yo estuviera.

¿Qué le convenció en tomar el puesto?

He sido un hombre de retos toda la vida. Creo que el momento que vive el arbitraje mexicano es un enorme reto. Hay un montón de cosas que hay por hacer, por arreglar. No podemos pensar en el pasado, como una ruptura o un enfrentamiento prácticamente con la FMF o los árbitros. El tema es conciliar, dialogar y volver a que todo sea por medio del reglamento y dejemos de llamarle Asociación Mexicana de Árbitros o la misma Federación, sino que sea el arbitraje mexicano.

Respecto al tema de la AMA, durante su gestión, ¿qué peso va a tener?

La AMA es un organismo que no tiene personalidad jurídica en la FMF. Aspectos que ellos quieren reivindicar de manera económica o administrativa, y hay que atenderla. Pero la AMA no tiene por qué cambiar la relación con la Comisión de Arbitraje, porque nosotros somos el arbitraje mexicano. Es muy valido que ellos tengan su agrupación, que tengan su organización, pero la AMA no es la Federación. Es un grupo unido, pero la autoridad reside en la FMF o Comisión. En ese sentido, la AMA seguirá funcionando como tal.

¿Ya ha tenido acercamiento con los árbitros en relación a ese tema?

Ya platiqué con ellos, estoy súper abierto a eso, pero a mí me interesa que los árbitros estemos en donde debemos de estar. Es decir, en el tema institucional, trabajando duro, para que ellos puedan hacer su mejor chamba dentro del terreno de juego.

¿Qué hizo mal Héctor González Iñárritu para romper esa relación con los árbitros?

Yo no soy quién para juzgar la gestión de Héctor. Con él tengo una relación de mucho respeto. El día que asumí, me senté con él casi seis horas y de manera profesional y gentil, me entregó todos los pormenores. Incluso me dijo: “No haré un comentario de más o de menos. Yo sé lo que pasó”.

¿Por qué a González Iñárritu no se le dieron las cosas en la Comisión de Arbitraje?

Nadie se iba a imaginar que en una semana iban a ocurrir sucesos desafortunados, como los intentos de agresiones a los árbitros, tampoco el tema de los castigos o el propio paro. Y de pronto, a veces se resuelven bien o mal, entonces creó una herida psicológica entre los dirigentes y los árbitros que ya era muy difícil que siguieran trabajando juntos.

¿Cómo solucionar o poder curar esa herida entre árbitros, la Comisión y la Federación?

Yo no creo que sea un tema de regaños o castigos, como a veces la gente entiende. Yo digo que simplemente, por el lado de los árbitros, no le pidan a la comisión nada que no esté en el reglamento.

¿Teme a que se pueda dar este tipo de incidentes durante tu nueva gestión?

Yo confío en que no. Todo se puede solucionar con un diálogo. Yo he platicado con los muchachos y ellos me han expresado que ya quieren dejar de ser vistos como un grupo de choque.

¿Qué ha pasado con el arbitraje?

El árbitro es protagonista de por sí. El árbitro mexicano es estrella, porque lo han vuelto los medios de comunicación, pero de eso a que haya actitudes prepotentes, o incluso groseras, eso sí no se puede permitir. También tenemos que pedirles a los jugadores que entiendan que la autoridad está para respetarse. –

Ahora ya que tuvo la oportunidad de ser un analista del arbitraje, ¿qué llegará a cambiar?

El tema de capacitación integral. El arbitraje mexicano sigue siendo muy bueno, un puntal a nivel mundial. El tema es cómo hacer que los árbitros de Primera, hasta Tercera División, se dirijan de la manera correcta, con una capacitación que no sólo es enseñar las reglas del juego. En los recursos arbitrales, en el manejo del partido, que fuera de la cancha entiendan que tienen que cuidar su condición física, su alimentación, sus descansos, porque son profesionales. Además dirigen una Liga carísima, que es la mexicana.

¿La familia qué le dice al respecto de esta nueva etapa?

Me preguntaba mi esposa: qué me iba a llevar ahora a la oficina en Toluca, si mi título; le comenté que no me iba a llevar ni un cenicero. Con eso quiero tener la mente clara de que puedo estar un día o 10 años, pero con la convicción de que las cosas van a ser conformes. No vengo a calentar la silla o quedar bien con nadie.

¿Cómo recibir las críticas de que usted haya venido de Televisa, una empresa que ha sido señalada por la ayuda de los árbitros al América?

Yo asumo que las críticas van a venir. Porque estar en Televisa puede ser un estigma o un orgullo, en mi caso un orgullo, pero no me quitaron de ahí para ponerme en la federación o un enroque. Yo terminé mi relación con Televisa. Salí por la puerta grande. Claro que cuando el América gane por una decisión arbitral, los reflectores van a voltear al presidente. Yo a lo que apelo es a mi decencia, mi historia, mi familia a mi honor. Voy a dirigir a 650 árbitros, a gente de la Primera División, que son personas decentes.

¿Cómo es su relación con Decio de María?

De mucho respeto, pero no tengo una mayor amistad. No tengo mayor relación con él, que lo que respecta y atañe a lo laboral, como justo ahora. Tengo las cosas claras en ese sentido.

¿A qué llega Arturo Brizio a la Comisión de Arbitraje?

Ojalá que se pudiera trascender en esta encomienda. Pondré mi mayor esfuerzo. Sí puedo asegurar que el día a día que yo esté ahí, se va a trabajar duro, se va a trabajar para mejorar y para intentar hacer las cosas bien.