Vergüenza por brutal pelea en clásico argentino Estudiantes-Gimnasia

El clásico de la ciudad de La Plata, uno de los más destacados del futbol argentino, se suspendió en el tiempo adicionado cuando Estudiantes vencía 1-0 a Gimnasia.

Jugadores de Estudiantes y Gimnasia protagonizaron batalla campal
Jugadores de Estudiantes y Gimnasia protagonizaron batalla campal (Tomada de Twitter )

BUENOS AIRES, Argentina

Los futbolistas de Estudiantes y Gimnasia coincidieron hoy en que fue "una vergüenza" la brutal pelea que protagonizaron en el clásico entre ambos equipos en la noche del domingo, en el último amistoso de pretemporada en Argentina que fue suspendido por el escándalo.

"Fue una vergüenza, quedó todo a la vista. Mi intención era separar y me pegaron una trompada en el ojo. Después tuve una reacción que estuvo mal", dijo el mediocampista de Estudiantes Israel Damonte sobre la gresca generalizada.

El clásico de la ciudad de La Plata, uno de los más destacados del fútbol argentino, se suspendió en el tiempo adicionado cuando Estudiantes vencía 1-0 a Gimnasia.

La batalla campal se desató sobre el final luego de una violenta infracción del mediocampista Santiago Ascacibar sobre Antonio Medina, delantero de Gimansia.

Pero el ambiente ya estaba caliente por la expulsión del uruguayo Álvaro Pereira, que a los 55 minutos le dio un violento planchazo en la cabeza al defensor de Gimnasia Facundo Oreja, que dejó el campo de juego en ambulancia.

Además, el arquero de Gimnasia Enrique Bologna fue mal expulsado por interrumpir un avance rival con el pecho fuera del área pero el juez interpretó que fue con la mano.

Pero fue al final, tras la tercera roja, que comenzó el combate entre los jugadores titulares y suplentes, además de auxiliares de cada delegación.

En la pelea generalizada, el arquero Mariano Andújar corrió desde su arco y agredió a golpes a varios jugadores de Gimnasia, hasta que fue volteado; al caer al piso fue pateado salvajemente por Álvaro Fernández, Roberto Brum y Maximiliano Meza, entre otros.

"Es una vergüenza para nosotros, para la gente que vino y para la que lo mira por televisión. No hay que terminar así, no se bien qué pasó pero esto no sirve para nosotros, ni para la gente ni para el espectáculo", dijo Andújar, que integró la selección argentina en los últimos dos Mundiales.

El capitán de Gimnasia, Lucas Licht, responsabilizó al árbitro Silvio Trucco por el escándalo que forzó la suspensión en tiempo suplementario del clásico disputado en la ciudad Mar del Plata, en la Costa Altántica.

"Se le escapó a Trucco, se le fue de las manos. Fue una vergüenza, sin sentido. Vinimos a jugar un partido de fútbol y terminamos así", dijo el lateral izquierdo.

El director técnico de Gimnasia, Pedro Troglio, dijo que tanto el árbitro como sus jugadores y los de Estudiantes "se equivocaron" en el vergonzoso final.

"Son cosas del fútbol. Está mal, fue demasiado. Se equivocaron el árbitro y los jugadores", resumió el entrenador.

Por el momento, el más severo fue el presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, quien anticipó que "está claro" que habrá sanciones "internas" en su plantel por la brutal pelea.

"Entiendo las pulsaciones, pero para nada justifico este tipo de cosas. Está claro que debemos tomar algún tipo de determinación", dijo el ex jugador de la selección argentina.

Verón había hablado con el plantel previo al amistoso ante el eterno rival. "Parece que no alcanzó", lamentó el presidente de Estudiantes en declaraciones al canal Todo Noticias. "Las cosas se resuelven de manera interna, sin tanta propaganda", anunció.

En tanto, Eduardo Bossi, integrante del Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), dijo que "podría haber sanciones" que deban cumplirse en el torneo local que comienza el próximo fin de semana.

"Habrá que ver el informe del árbitro, eso será determinante. Nosotros debemos analizarlo, saber qué vio, más allá de lo que todos vimos por televisión", dijo al canal TyC Sports.

Bossi recordó el caso del defensor paraguayo Claudio Morel Rodríguez, que en 2014 jugando para Independiente recibió cinco fechas de suspensión por una patada a Diego Villar en el clásico ante Racing, por lo que se perdió las dos primeras jornadas del campeonato local.