La Tregua de Navidad; el futbol 'estrechó' manos en la Primera Guerra Mundial

Una centena de años han pasado desde que el balón permitió una tregua entre soldados

Ploegsteert, BÉLGICA

Al costado de un campo cubierto por hierba salvaje, una sencilla cruz de madera sirve como recordatorio de un evento único en la historia del futbol.

En la base de la cruz, entre medio de una corona de amapolas, hay varias pelotas y emblemas de equipos, todos para recordar la Tregua de Navidad de 1914.

Hace un siglo el día de Navidad, enemigos alemanes y británicos salieron de sus trincheras durante la Primera Guerra Mundial e incursionaron en tierra de nadie en unos cuantos lugares en el frente occidental de la batalla, en una tregua extraoficial entre los soldados. Algunos testigos cuentan que lo más sorprendente fue que se jugaron algunos partidos de futbol.

"De repente, un Tommy salió con una pelota de futbol", escribió el teniente alemán Johannes Niemann, utilizando el apodo que daban a los soldados británicos. "Rápidamente se armaron los equipos para un partido en el barro congelado, y los Fritzes (alemanes) vencieron 3-2 a los Tommies".

Si bien no todos fueron partidos, los diarios de otros soldados y reportes de la época también mencionan que se patearon algunos balones entre los enemigos.

"Había una multitud entre las trincheras. Alguien sacó una pequeña pelota de goma, así que por supuesto empezó un partido de futbol", escribió en su diario el teniente británico Charles Brockbank. Su diario forma parte de una exhibición en el Museo Nacional de Fútbol en Manchester.

Los amantes de este deporte apuntan a ese día como prueba histórica de que el fútbol es una de las pocas cosas que puede zanjar las diferencias entre las personas.

Michel Platini, presidente de la UEFA, destacó la importancia de esa hermandad futbolera al presentar el jueves un monumento en los Campos Flandes en el oeste de Bélgica, donde se produjeron algunas de las más sangrientas batallas durante la guerra.

El monumento es una bola de hierro encima de los restos de artillería de la Primera Guerra Mundial.

"(En Ploegsteert) y probablemente en otros lugares en el inmenso campo de batalla, desde el Mar del Norte hasta Suiza, sacaron un balón de futbol, o una pelota de tela, y empezaron a patearla", señaló Platini.