Tavecchio, investigado por comentarios racistas

El presidente de la Federación Italiana de Futbol será investigado por la UEFA por comentarios racistas hacia los jugadores extranjeros que militan en el Italia; el castigo podría ser la suspensión de tres meses

Carlo Tavecchio en su presentación como presidente de la Federación Italiana de Futbol
Carlo Tavecchio en su presentación como presidente de la Federación Italiana de Futbol (Reuters)

LONDRES, Inglaterra

La UEFA investiga al nuevo presidente de la federación italiana de futbol por sus supuestos comentarios racistas, y el dirigente podría ser suspendido por tres meses.

Carlo Tavecchio fue elegido la semana pasada a pesar de provocar un revuelo por un comentario referente a plátanos al hablar sobre la presencia de jugadores extranjeros en la liga italiana.

La FIFA habría pedido a la federación italiana que investigara, pero la UEFA intervino y abría un expediente que podrá terminar con una suspensión de Tavecchio de entre uno y tres meses, además de una multa.

Tavecchio, de 71 años, fue "notificado personalmente por la UEFA sobre la decisión de su principal fiscal de abrir un expediente disciplinario por sus supuestos comentarios racistas", indicó el organismo rector del futbol en Europa.

Utilizando un nombre ficticio, Tavecchio dijo que "en Inglaterra eligen a los jugadores basándose en el profesionalismo, mientras que nosotros decimos que Opti Poba está aquí, hace poco estaba comiendo plátanos y ahora es titular en la Lazio y eso está bien".

La UEFA señaló que una vez esté listo el informe, su comité disciplinario decidirá cómo proceder.

"Estoy tranquilo y respeto la decisión de la UEFA", expresó Tavecchio en un comunicado en el portal de internet de la federación. "Es un proceso necesario, así que ya sabíamos que iba a pasar y estoy seguro que puedo explicar en la sede de la UEFA tanto mi error como mis verdaderas intenciones".

Tavecchio ya se disculpó por su comentario y afirmó que no es racista, aunque los sindicatos de jugadores y entrenadores en Italia expresaron disgusto por sus palabras.