Sólo un terremoto quitará sede de Qatar

El Mundial de Rusia se jugará del 14 de junio al 14 de julio, según informes del Comité Ejecutivo de la FIFA 

Joseph Blatter
Joseph Blatter (Reuters )

MARRAKECH, Marruecos

El presidente de la Federación Internacional de Futbol (FIFA), Joseph Blatter, afirmó que la designación de Qatar como sede del Mundial 2022 no se va a replantear y que sólo "un terremoto" podría hacer que se retirará la organización al emirato.

"Todavía tenemos que definir el momento del año en el que se disputará la Copa Mundial de 2022, pero seguimos adelante con los planes. Como he dicho, sólo un terremoto podría hacer que nos replanteáramos la decisión. Con los elementos actuales, no hay motivos para dar marcha atrás", señaló Blatter en una conferencia de prensa en Marrakech.

Con esa alusión a un terremoto, Blatter se refería a la aparición de nuevos elementos de gran importancia que convulsionen la situación y obliguen a reabrir un debate que por ahora da por cerrado.

El presidente de la FIFA hizo esta afirmación el mismo día que anunció que ha convencido a los miembros del Comité Ejecutivo del organismo para votar a favor de que se publique el 'informe Garcia', la investigación que el estadounidense Michael Garcia elaboró sobre si hubo corrupción en el proceso de atribución de los Mundiales de 2018 a Rusia y de 2022 a Qatar.

Ese informe había provocado polémica, ya que el autor del informe presentó este miércoles su dimisión como investigador del organismo después de que fuera desestimado un recurso que había presentado contra las conclusiones que la FIFA había hecho de su trabajo. En esas conclusiones, la Federación Internacional estimaba que no había habido nada grave en el proceso.

No habrá nueva votación

Blatter insistió en su comparecencia ante los periodistas en la ciudad marroquí en que la decisión de que Rusia y Qatar sean sedes de ambos Mundiales es algo firme y que no hay motivos para dar marcha atrás.

"La decisión del 2 de diciembre se mantiene y no se va a dar marcha atrás", sentenció, aludiendo al 2 de diciembre de 2010, la fecha en la que se decidieron las sedes de los Mundiales de 2018 y 2022.

"Por ahora no hay motivos para concluir que nuestras decisiones han estado equivocadas", subrayó.

Las palabras de Blatter se vieron reforzadas por las de Domenico Scala, presidente del Comité de Auditoría y Conformidad, la persona encargada de preparar el análisis de la eventual publicación del informe García después de los desacuerdos entre el autor del mismo, Michael Garcia, y el presidente de la Cámara de Enjuiciamiento de la Comisión de Ética, Hans-Joachim Eckert, el hombre que presentó las conclusiones de la FIFA sobre el mismo.

Scala explicó que se había recurrido a "expertos jurídicos independientes" sobre la cuestión del informe y según ellos "en base a las pruebas y conclusiones del informe Garcia, la causalidad necesaria para que los miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA se vean en la obligación de revocar las decisiones del 2 de diciembre de 2010 no tienen fundamento".

Rusia acogerá el Mundial del 14 de junio al 14 de julio de 2018, según confirmó el Comité Ejecutivo este viernes, mientras que Qatar todavía tiene que definir las fechas, ya que las altas temperaturas del verano en el Golfo Pérsico ha hecho que altas dirigentes, entre ellos Blatter, apuesten por una modificación de las fechas habituales, buscando un clima más suave.

El Comité Ejecutivo de la FIFA determinó estos días en Marruecos que las fechas de Qatar 2022 se decidan en su siguiente reunión, prevista para marzo de 2015 en Zurich.

Además de por las sospechas de corrupción y de por el problema del calendario si finalmente se procede a una modificación, el Mundial de Catar ha estado también en el ojo del huracán por las condiciones laborales de explotación que viven trabajadores inmigrantes, principalmente indios y de otros países asiáticos, en los trabajos de preparación que se efectúan en el país para el gran torneo.